uscarrés. Los vecinos que han presentado los recursos tienen algo en común: todos son personas jóvenes o de mediana edad, muchos con ascendientes en el valle, que en su día decidieron vivir en Salazar, donde se han quedado a trabajar y han formado sus familias.

Eduardo Eusa vive en Iciz desde 2004 aunque llegó al valle por primera vez en 1995. "Saqué una plaza de guarda forestal y el destino me pareció interesante; aunque he podido cambiarlo, en su día hicimos una apuesta y decidimos instalarnos aquí". En su opinión, "la gente de la Junta no está al día, está anclada en el pasado; es gente sencilla, de campo y cuesta mucho entenderte con ellos".

En Ezcároz vive la pareja formada por Ruth Layana y Francisco Santamaría. Ruth, de padre salacenco, recaló allí "después de estar en un montón de sitios" y sostiene que "aunque es mucho más difícil, prefiero vivir en un pueblo". Es la cartera de Ezcároz y tiene una casa rural con su pareja, Francisco Santamaría, un bilbaíno que llegó al valle en 1999. Es veterinario y, junto a un socio, tiene una clínica desde donde atiende a los animales de los valles pirenaicos. "Vine porque había trabajo, sin conocer a nadie; pienso que con nuestro trabajo fomentamos el bienestar del valle, pero la Junta no lo aprecia, no nos deja participar", reflexiona.

Diez años lleva también en Uscarrés Daniel Aznárez, descendiente del pueblo. "Yo ya venía los fines de semana pero llegó un momento que la fábrica donde trabajaba iba mal y me vine, con muchas ganas. Empezamos a trabajar en las Casas del Irati; luego montamos una empresa de transformación de madera y aquí estamos, muy a gusto".

La trayectoria de Gustavo Goiena es parecida: "Mi padre es de aquí y siempre quise venir a vivir a Uscarrés . Primero trabajé como guarda, luego en las Casas de Irati y ahora en el Centro de la Naturaleza y Oficina de Turismo de Ochagavía. Compramos una casa con mi compañera y tenemos dos niños". Para Goiena, la impresión que se tiene en la ciudad sobre la vida en un pueblo es errónea: "Unos creen que es un lugar idílico y otros que todo son complicaciones, pero no es ni lo uno ni lo otro. Si lo eliges tú, el medio rural es el mejor del mundo". Goiena está indignado con la actitud de la Junta de Salazar hacia ellos: "Quieren que nos vayamos todos a Pamplona, parece que les duele que personas jóvenes hayamos decidido vivir aquí", lamenta.