El pasado 2 de octubre el Museo Gustavo de Maeztu organizó un taller educativo denominado al que acudieron 15 niños y niñas de edades comprendidas entre 6 y 10 años.

En la realización de este taller la educadora Elena Eraso se utilizó la exposición de Pedro Salaberrri como escenario para la observación y la reflexión de las formas y las cualidades del color en las obras de arte, así como el estudio de la bidimensionalidad a través de la utilización de los planos, el volumen y la profundidad. Por su parte, los chavales aplicaron estos conocimientos en la biblioteca del museo pintando y recortando figuras geométricas que después pincharon sobre cajas de cartón para terminar confeccionando obras artísticas en tres dimensiones.

Esta iniciativa que parte del área didáctica del mismo museo tuvo, entre otros muchos, los objetivos de potenciar la capacidad de reflexión sobre un espacio tridimensional en un medio plano como es la pintura así como impulsar el trabajo en grupo y la distribución de tareas.

Elena Eraso dijo estar encantada con la experiencia y además a nivel educativo aseguró que los niños aprendieron muchas cosas y que sus objetivos se habían cumplido satisfactoriamente. Ur Garín, Asier Goya, Daniel Webtrago, Irene Martínez, Beñat Martínez, Iranzu Fernández, Nerea Fernández, Paula López, Nicolas Monreal, Irati Monreal, María Armendáriz, Amaia Armendáriz, Olga Marín, Celia Marín, Amaia Esparza y Laura Pinillos fueron quienes disfrutaron de la actividad. Además Yolanda Úriz, encargada del área didáctica, comentaba que la mayoria de los niños son habituales en los talleres que el museo realiza.

La próxima edición, en la que ya no hay plazas libres y a la que asistiran varios niños procedentes de Pamplona, se realizará mañana de 11.00 a 13.00 horas. Después de las explicaciones que dará a los niños Elena Eraso en la exposición, Salaberri estará disponible para hacer una visita guiada de sus obras a todo el que asista.