lekunberri. El Ayuntamiento de Lekunberri ha recuperado 70,67 hectáreas de bienes comunales fruto del convenio transaccional aprobado hace dos años. Y es que el 73% de su aprovechamiento, 264 de un total de 361 hectáreas, estaba en manos de particulares en base a un acuerdo de 1901 cuyo origen se remonta a 1841. Dicho acuerdo concedía a 33 vecinos el derecho exclusivo y perpetuo para el aprovechamiento de helecho y arbolado en las parcelas comunales asignadas.
"Consideramos que es una situación injusta. Por ello, el Ayuntamiento lleva trabajando desde 1997 en la recuperación de bienes comunales para que sean todos los vecinos y no unos pocos quienes puedan beneficiarse de su aprovechamiento", observa el alcalde de Lekunberri, José Mari Aierdi. También señala que transcurridos dos años desde la aprobación del primer convenio transaccional, el Ayuntamiento de Lekunberri ha aprobado un nuevo convenio para que puedan incorporarse más propietarios. También tendrá una vigencia de dos años.
El principal objetivo es determinar la titularidad de las fincas y evitar posibles pleitos basados en reclamaciones. Para ello, se ofrecen dos opciones. En la primera se reconoce en propiedad el 20% de la superficie objeto del convenio además de una indemnización económica por el valor del 80% del arbolado que renuncia. En la segunda opción se entrega en propiedad el 30% del suelo y vuelo de las parcelas sobre las que se ostentaba derecho de aprovechamiento.
En este tiempo, 17 particulares se han acogido al convenio. Con una superficie de 945.051 metros cuadrados, representan el 35 % de la superficie comunal con derecho de aprovechamiento De éstos, seis eligieron la primera opción, con una superficie de 452.413 metros cuadrados y el resto en base a la segunda opción. "Ahora hay otros 3 o 4 personas que se pueden incorporar al convenio", observa Aierdi.
Con estas compensaciones, el Ayuntamiento de Lekunberri pretende cerrar una disputa que viene de lejos. A mediados del siglo XIX, la Diputación de Navarra autorizó la distribución de algunos helechales entre 33 vecinos del municipio, pero ante el incumplimiento de las obligaciones asumidas por los particulares, un decreto de la Diputación declaró en 1900 nula y de ningún valor la autorización concedida y, por tanto, los volvía a considerar de aprovechamiento comunal.
Varios vecinos recurrieron el decreto, llegándose en 1901 a un acuerdo transaccional de escritura pública entre los vecinos, el Concejo y la Diputación de Navarra por el que se reconocía el derecho de estos particulares al aprovechamiento de helechales y arbolado. El agua y la hierba seguía siendo de aprovechamiento público. Esta situación se mantuvo hasta 1989, año en que se inicia un expediente de investigación para la recuperación del comunal que fue recurrido por diferentes propietarios, ralentizando el proceso.