EL ejército del General Concha poco pudo hacer ayer en Abárzuza, donde se escenificó la batalla que acabó con la vida de su máximo dirigente en 1874 y en la que los carlistas doblegaron a los soldados liberales a pesar de que los primeros les duplicaban en número.
El grupo de teatro de Aitzaki se metió dentro de los uniformes de uno y otro bando para dar vida a esta batalla en la que también participaron los vecinos de la localidad. Así, a las 12.00 horas el General Concha se puso delante del pueblo de Abárzuza y sin atender a las palabras de clemencia de sus vecinos se enfrentó a los carlistas en una batalla en la que, como antaño, las trincheras fueron la mejor defensa de las tropas carlistas.
El historiador y cineasta José Mª Tuduri explicó los pormenores de aquella batalla, en la que los liberales fueron derrotados, a pesar de contar con más hombres y mejores fusiles. Entre los motivos es que, como se representó ayer, el ejército de Concha incendió el pueblo, algo que provocó que las filas carlistas se vieran reforzadas. "Arrasaron los pueblos y los campos y esto hizo que los navarros se sumasen a los carlistas y estos pasasen de tener la mitad de hombres a superar a los liberales".
En la representación, en la que participaron un centenar de personas, no faltaron los cañonazos ni los disparos con fusiles de la época. Así, el olor a pólvora inundó el centro de la localidad. La batalla final terminó como la historia, con el General Concha herido en batalla y muerto en una vivienda, en Casa Munárriz, y con el pelotón liberal fusilado.
Charo Apesteguía, de la Asociación Tierras de Iranzu, organizadora de la representación explica que con la de ayer se cierra el ciclo que comenzó en Estella con un desfile carlista durante las fiestas de la Virgen del Puy. Este año no faltó tampoco la primera iniciativa que se impulsó hace unos años, la Batalla de Lácar.
Los asistentes ayer a Abárzuza pudieron disfrutar también de una exposición de caricaturas del siglo XIX llegada desde el Museo de Zumalakarregi. Mikel Alberdi, responsable de los fondos de documentación del mismo, explica que durante ese siglo hubo una gran producción de caricaturas, con las que se hacía sátira de políticos y del clero. De hecho, el mismo General Concha aparecía retratado de la muestra.