tudela. El Ayuntamiento de Tudela pagó 806.000 euros en 2002 para comprar un edificio que debía ser derribado por encontrarse fuera de ordenación del plan de recuperación del Casco Viejo. La compra solo fue respaldada por el equipo de gobierno de UPN a cuyo frente se encontraba el alcalde, Luis Campoy, y cuyo responsable de Urbanismo era Luis Casado. Más de diez años después, el edificio, que se encuentra en el paseo del Castillo número 2 (conocido como Don Sillón), sigue en pie y pese a que se encuentra levantado de forma ilegal aún no se ha tomado ninguna medida para su derribo.

Además, se da la circunstancia de que cuando se presentaron ofertas para recuperar el cerro de Santa Bárbara y sus murallas, la empresa EIN realizó un proyecto en el que este edificio se reutilizaba para tratar de ahorrar dinero y emplearlo como centro de interpretación. La firma, a sabiendas de que estaba fuera del PEPRI, propuso legalizarlo para aprovecharlo pero el Ayuntamiento desestimó su oferta y la desechó por no cumplir con la legalidad.

El tema se encuentra en los tribunales. Pese a ello el edificio, de propiedad municipal, sigue en pie sin que desde el Consistorio hayan sabido dar respuesta a las razones para ello. De hecho, en ninguno de los diez presupuestos que se han realizado desde ese año ha habido una partida para derruir este edificio, ubicado junto a la línea férrea a los pies del Corazón de Jesús.

la historia La compra del inmueble se aprobó en el pleno del 29 de noviembre de 2002 y solo UPN respaldó la compra por 806.214,16 euros. IU se abstuvo y el resto de los grupos (PSN y Batzarre) votaron en contra porque no estaban de acuerdo ni con el precio ni con las formas de pago, ya que UPN optó por la tasación más elevada y por hacerlo solo en dos plazos, menos de los que incluso había solicitado el propietario.

Además, el Ayuntamiento de Tudela se encargó de pagar los gastos notariales y las plusvalías, aunque estas solo se abonan cuando el comprador obtiene algún beneficio. El entonces concejal de Urbanismo, Luis Casado, pese a las sugerencias de Intervención, no quiso esperar a la expropiación, algo que le recriminaron desde la oposición. UPN se acogió a la cantidad mayor que indicó el perito, que marcó un precio entre 166.810 euros y los 806.214 euros que finalmente se abonaron.

Eran otros tiempos y las arcas municipales estaban bastante llenas, ya que en la firma (diciembre de 2002) se desembolsaron 300.506 euros y el resto "en el primer ejercicio del año 2003". "No lo entiendo; los plazos, el precio ni el pago de plusvalías", decía entonces desconcertado el edil de Batzarre José María Lacarra.

El portavoz socialista en 2002, Ángel Sada, recordaba que se podía "haber esperado tranquilamente a la expropiación" y añadió que "solo por iniciativa de la oposición y de los servicios técnicos se accedió a realizar una peritación", ya que UPN se había sentado a negociar sin nada. Sada recordó que el terreno sobre el que el propietario construyó el edificio de tres plantas había sido "no urbanizable" y el propio Consistorio lo había declarado "urbanizable" antes de redactar el PEPRI.

deuda "moral" En su contestación, Casado se remontó a unos años antes del PEPRI: Al propietario se le dio permiso para construir y con posterioridad se declaró al inmueble fuera de ordenación. La vivienda nunca se llegó a ocupar porque no se pudieron terminar las obras, pero el dueño explotó en los bajos un restaurante y un bar asador. Además el Consistorio, durante todos los años que estuvo como ilegal, le siguió cobrando la contribución urbana. "Es una deuda moral que se tiene con este ciudadano y este Ayuntamiento lo prefiere comprar antes que expropiar. Es una obligación del Ayuntamiento para el uso que se va a dar como zona verde".

Diez años después el edificio sigue en pie, vacío, pero de propiedad municipal por 806.000 euros.

detalles

l Votos. El pleno en que se aprobó la compra se celebró el 29 de noviembre de 2002 y fue aprobado con los doce votos favorables de UPN, ocho votos en contra (PSN y Batzarre) y la abstención del concejal de IU que figuraba en el grupo mixto.

l PEPRI. En ese mismo pleno se aprobó de forma inicial el PEPRI.

l "Negativo". El plan lo declaró como "edificio impropio o negativo" y se pensaba crear ahí una "zona verde o parque histórico".