Aezkera revive el euskera aezkoano
Un grupo de jóvenes aezkoanos intenta recuperar el aezkera, el euskera propio del valle, mediante sesiones de conversación con los mayores que lo hablan.
Garralda Aezkera Taldea nació desde las ganas de recuperar un dialecto casi olvidado en el Valle de Aezkoa, pero sobre todo no utilizado entre los jóvenes. Para reavivarlo o al menos no olvidarlo, comenzaron con un proyecto que se basa en la conversación. Se fundamenta en el intercambio de vivencias entre los jóvenes con un interés nuevo por el aezkera y las personas mayores que lo aprendieron hace algunos años cuando no había rastro del euskera batua.
El aezkera es un dialecto que constituye un puente entre el euskera de Pamplona y el de Iparralde. Tal y como estudió Louis-Lucien Bonaparte en su mapa de dialectos, situó el aezkera en la Baja Navarra Occidental.
Hace un año el ariatarra Ion Aingeru Retegi y el garraldatarra Bittor Aroskoa decidieron ponerse manos a la obra e intentar inculcar el aezkera en la práctica del euskera de la zona. Su mayor objetivo fue conservar las raíces de un euskera utilizado por muchos euskaldunzaharres, pero que hoy en día no es practicado por los jóvenes. "Nuestro propósito era no perder un tesoro de nuestros antepasados que esta a punto de desaparecer. No perder la identidad y las raíces de nuestra zona y con ello, preservar nuestro dialecto o al menos dejar un deje", precisó Bittor Aroskoa, actual profesor de AEK. Tal y como comentó Ion Aingeru Retegi, en la zona el aezkera es un dialecto poco utilizado, puesto que "hay mucha gente que entiende y no lo habla". "Muchas personas no lo utilizan por vergüenza o por miedo. El batua coge fuerza ante el dialecto y se piensan que el que habla batua sabe mejor euskera", precisó Aroskoa.
Hace un año comenzaron con el proyecto de Aezkera Taldea que consistió en impartir mediante unas clases las nociones básicas del dialecto y posteriormente, visitar distintos pueblos para conversar con personas mayores. Acudieron a localidades como Hiriberri/Villanueva de Aezkoa, Aria, Abaurregaina/Abaurrea Alta o Garralda para mantener conversaciones con habitantes de los municipios. "Para que hablen bien el euskera es mejor hablar de cosas de antes, porque lo asocian y lo hablan como lo han aprendido desde siempre. Por ejemplo, dialogar sobre las leyendas, las costumbres, las fiestas..", indicó Retegi. Tal y como comentaron los fundadores de este proyecto, muchas de las palabras y vocales en aezkera varían según el lugar, de ahí la importancia de acudir a distintos municipios.
En este plan han participado todo tipo de personas que "han acabado su proceso de aprendizaje o que han estudiado en el modelo D". Estos encuentros están dirigidos no solo a los aezkoanos, sino también a todo aquel que se anime. Por ello, a las citas acudieron habitantes de Roncal, Salazar, Erro, Auritz/Burguete y hasta un bilbaíno. Asimismo, se animaron algunas personas que en su momento aprendieron el dialecto y con el paso de los años lo olvidaron por la falta de práctica. Como es el caso de Juan Ángel Capel, quien aprendió el euskera visitando a su abuela en Garaioa y cuando no pudo seguir haciéndolo, se acercaba hacia los más mayores para no perder la práctica. "Gracias a este proyecto he podido practicar más y sobre todo aprender más palabras que no conocía", apuntó Capel.
En este proyecto que pretende "crear un hábito de comunicación en euskera metiendo algunas palabras en aezkera", los organizadores han notado la falta de asistencia de los más jóvenes. "Somos conscientes de que es muy difícil recuperar el dialecto porque ya no existe esa transmisión natural. Pero es gratificante escuchar una palabra en aezkera entre las frases en batua", explicó Ion Aingeru Retegi.
A pesar de ello se muestran "muy satisfechos con la respuesta de la sociedad por el interés mostrado". Aezkera Taldea proseguirá hoy sábado en Abaurregaina las visitas a los municipios, todo ello para acercarse a su meta: "No perder su identidad".