tafalla - Con el boato, la vistosidad y el buen humor que caracteriza a cada una de las celebraciones de esta cofradía gastronómica, la Orden del Cuto Divino celebró ayer en Tafalla su XXIII Capítulo General, en una fiesta en la que fueron nombrados como nuevos Caballeros Honorarios de la Orden el cocinero Benjamín Urdiain, el pelotari Koteto Ezkurra, el físico Humberto Bustince y la Ikastola Garcés de los Fayos de Tafalla. Estos cuatro nuevos miembros de honor se suman a los otros 90 nombramientos honorarios que ya se han efectuado en ediciones anteriores, desde que se inició la Orden en el año 1992.
Al acto acudieron varias decenas de representantes de otras once cofradías, que lucían sus particulares indumentarias y estandartes, para promocionar cada uno de los productos que les dan nombre. Fueron las del Espárrago de Navarra, la Vasca de Gastronomía, la del Vino de Navarra, la Paloma de Sara, la del Queso de Cantabria, la Morcilla de Beasain, Alubia de Tolosa, la del Aceite de Oliva de Navarra, del Relleno de Villava, el Cuto de Artajona y la Fecoga (Federación de Cofradías Gastronómicas).
Los actos dieron comienzo a las 10.30 horas con una recepción a todos los asistentes en el centro cívico. Una hora más tarde todos los congregados se desplazaron en comitiva acompañados por la banda de txistularis de la ciudad hasta la iglesia de los Padres Escolapios, donde se celebró una misa en memoria a los socios fallecidos durante el pasado año, oficiada por el escolapio Padre Víctor y que contó con la participación de la Escuela de Jotas Hermanas Flamarique y de la Rondalla Tafallesa.
Finalizada la misa los cofrades e invitados protagonizaron un nuevo desfile hasta la casa de cultura, donde a las 12.45 horas dio comienzo el XXIII Capítulo General de la Orden, con un especial recuerdo al Gran Maestre, Esteban Martino, que se encuentra convaleciente tras una intervención quirúrgica. Posteriormente realizó el juramento de fidelidad la nueva dama de número María Suberbiola Sancho, madre de la secretaria municipal Amanda Acedo, que ayer ingresaba como socia. Los otros cuatro nuevos honorarios recibieron tras su juramento un medallón, un diploma acreditativo, una insignia y una rueda de chorizo.
intervenciones Los primeros en recibir la distinción fueron los representantes de la Ikastola Garcés de los Fayos, la actual directora, Kontxi Aranaz, y el presidente de la cooperativa de padres y madres, Konra Medrano. Este año 397 alumnos acuden a este centro, con una plantilla de 35 profesores y cerca de medio millar de exalumnos. Aranaz recordó que hace dos meses dieron comienzo las obras del nuevo edificio que en terrenos cedidos por el consistorio tafallés acogerá a partir del próximo mes de enero al alumnado de la ESO y quizás en un próximo futuro a los de Bachillerato.
Después, fue el expelotari profesional José Ezkurra Zunzarren,quien recibió los honores tras serle reconocida su gran trayectoria como remontista, modalidad con la que ha conseguido proclamarse en once ocasiones como campeón individual y en otras tres en pareja, además de conseguir la txapela de ganador en diferentes torneos pelotazales.
El tercero en subir al escenario fue el prestigioso matemático, físico e investigador Humberto Bustince Sola, un ujuetarra que ejerce como catedrático de Automática y Computación en la UPNA. En su intervención manifestó sentirse orgulloso de ser de Ujué y de mantener los vínculos que le unen a Tafalla. "Es difícil encontrar sectores que reconozcan la labor de investigación y de la enseñanza", destacó, recordando a todos sus compañeros de la UPNA.
El último homenajeado fue el cocinero de Ziordia Benjamín Urdiain Mendoza, primero del Estado en obtener tres estrellas Michelín en 1987, cuando trabajaba como jefe de cocina en el restaurante Zalacaín de Madrid. "Ahora cocino en casa y colaboro como profesor de cocina en unos cursillos que organiza la parroquia de mi pueblo", confesó.
Para finalizar el acto intervinieron las más de 35 voces que conforman la Escuela de Jotas Hermanas Flamarique, bajo la dirección de Carolina González, interpretando una jota alusiva a la jornada, una estampa de sabor navarro, el himno de la Orden del Cuto Divino y una jota dedicada a las hermanas Vitori y Encarna Flamarique, fundadoras hace 40 años de esta Escuela de Jotas, la primera en su género en Navarra.
Tras un nuevo desfile hasta la Plaza de Navarra más de un centenar de asistentes pasaron a disfrutar de una comida en el restaurante Túbal, donde degustaron sabrosos platos elaborados algunos de ellos con productos del cuto.