Descubriendo el sabor de la trufa
la feria de estella-lizarra dio a conocer este hongo y sus posibilidades gastronómicas
Con txistorra, queso, chocolate, espaguetis, huevos, aceite, leche, postres y con un largo etcétera de productos más va bien la trufa y es que, como quedó demostrado ayer en la feria que se celebró en Estella-Lizarra, prácticamente todo se puede trufar. Es una buena manera de añadir un sabor diferente a los productos y un regalo para el paladar.
La feria volvió a Estella siete años después y fue muy bien recibida por el público. Como reconocen tanto los truferos como los hosteleros y los técnicos de Teder, organizador de la feria, este producto no es muy utilizado todavía y hay que trabajar para cambiar esto.
La mejor fórmula para lograr que se conozca es, sin duda, hacer que los vecinos prueben sus posibilidades, algo en lo que incidió la feria. En este sentido, Txentxo Zugasti, del Museo de la Trufa de Metauten, detalló la necesidad de cambiar el concepto. “Hay que dejar de pensar en la trufa por kilos y hacerlo por gramos. Es decir, este año está cara, a 1.000 euros el kilo, pero de normal es a 600 o 700. Tenemos que conseguir que la gente vea la trufa en gramos, es decir, puedes comprar una por 10 euros”.
los árboles Aunque la trufa es un producto que aquí cada vez se demanda más, lo cierto es que los truferos encuentran su mercado más activo en el exterior, según explicó Carlos Fresneda, de Viveros Tuber, de Soria. Ellos venden encinas, robles y avellanos trufados que después de 5 años de ser plantados comienzan a producir.
En la necesidad de dar a conocer el producto también hizo hincapié el cocinero Jesús Astarriaga, que elaboró unos fritos de setas y hongos trufados, que tuvieron muy buena acogida entre los asistentes. “Hay que acabar con el concepto de que la trufa es un elemento de lujo. Es un producto gourmet al que se le puede sacar mucho rendimiento”, indicó. En este sentido, Astarriaga explicó que con motivo de la feria, en su establecimiento, Asador Astarriaga, ofrecieron este fin de semana un plato con productos trufados que fue muy demandado por los comensales.
En la feria, además de los pinchos que elaboraron varios restaurantes de la ciudad, también se pudieron adquirir otros ya trufados, como por ejemplo chistorra, morcilla o ternera rellena. “Son productos que preparamos por encargo en la carnicería”, explicó Ángel Aguinaga. También había coñac, mantequilla o miel trufados, entre otros, gracias a la oferta de Casa Ubieto, que también acercó elementos para hacer la recogida como machetes truferos y morrales o libros. Los postres no faltaron de la mano de Pastelería Ángela. Había chocolate negro con trufa, pasteles y tartas. En este caso, Víctor Napal utilizó tanto la trufa de chocolate como la natural, que ralló.
Además de la feria de ayer, durante el fin de semana varios bares ofrecieron, con notable éxito, pinchos trufados.
La iniciativa tenía otro objetivo sumado al de dar a conocer la trufa, el de recaudar fondos para la recuperación del tramo que falta de la vía verde del Vasco-Navarro y los visitantes también pudieron hacer un trayecto con el tren turístico.
A la feria asistieron el director de marketing turístico del Gobierno de Navarra, Iñaki Xabier Martínez de Virgala, y la consejera de Desarrollo Rural, Isabel Elizalde. El primero remarcó la importancia de la gastronomía como un producto turístico transversal y la consejera destacó que esta es una forma de potenciar el desarrollo rural. “Hay que generar economía a través de los recursos que tenemos, como la trufa, los paisajes o los caminos, como la vía verde”, indicó. En el acto, la presidenta de Teder, Mariví Sevilla, remarcó que “para crear un mundo rural vivo es necesaria la implicación de todos”.