El Ayuntamiento de Ezkurra inauguró el pasado sábado la nueva Herriko Ostatua, un espacio habilitado en la antigua escuela del municipio con el objetivo de ofrecer a los vecinos un nuevo lugar de encuentro social y, en el futuro, servicio de bar y tienda de productos básicos.

La obra, ejecutada por la empresa Beti Lan SL, ha supuesto una inversión total de 102.234,78 euros y ha contado con una subvención de 60.000 euros concedida por Cederna Garalur.

Los trabajos han permitido acondicionar tanto el exterior como el interior del edificio de la antigua escuela. En la zona exterior se ha hormigonado el acceso para aparcamiento, sustituido el antiguo muro de piedra junto al río por una barandilla metálica y se ha trasladado la fuente cercana a la carretera para instalar en su lugar una pasarela de acceso más segura para los vecinos.

En el interior, la planta baja ha sido completamente renovada y equipada con cocina, barra, servicios y una sala destinada a reuniones y actividades vecinales. El Ayuntamiento pretende que el nuevo espacio cumpla una doble función: servir como pequeño comercio de proximidad y como lugar de convivencia social.

Por el momento, el local podrá utilizarse para reuniones y actos comunitarios, mientras que el servicio de bar seguirá prestándose en Barranka Ostatua hasta la jubilación definitiva de Reyes Goñi.

La jornada inaugural comenzó a las once de la mañana con la intervención de Aitor Ibarra “Jalisko”, encargado de conducir el acto y explicar tanto los objetivos del nuevo proyecto como el homenaje preparado para José Luis Gorostiaga, recientemente jubilado tras décadas al frente de Barranka Ostatua.

Un centenar de personas disfrutaron de la paella preparada por José Luis Gorostiaga. Fernando Etxeberria

Homenaje

“Barranka no ha sido solo un negocio familiar, sino también el centro de vida del pueblo; un lugar para reunirse, conversar, reír y cantar”, señaló la alcaldesa Jaione Zabalo durante el homenaje dedicado a José Luis y a su esposa Reyes Goñi.

Zabalo quiso agradecer públicamente la dedicación de ambos durante tantos años, “tu trabajo y tu presencia dejan una profunda huella; creaste un ambiente de cercanía que nunca será olvidado”.

El homenaje contó además con la participación de la familia, cuyos miembros Eneko, Edurne, Iker, Ander y Maddi interpretaron un aurresku en honor a José Luis y Reyes.

Los homenajeados con su familia. Fernando Etxeberria

Muy emocionado, José Luis Gorostiaga agradeció el reconocimiento recibido y expresó en euskera, "ni Ezkurrakoa naiz eta harro sentitzen naiz ezkurdarra izateaz", (soy de Ezkurra y me siento orgulloso de serlo).

Como recuerdo del acto, la alcaldesa entregó a José Luis una chaqueta de cocinero y a Reyes un pañuelo conmemorativo. Posteriormente, el propio homenajeado fue el encargado de cortar la cinta inaugural antes de que el Ayuntamiento ofreciera un lunch a todos los asistentes.

Chaqueta de cocinero para José Luis y pañuelo para Reyes. Fernando Etxeberria

La celebración continuó con la actuación musical de Itziar Azpiroz y su grupo, que interpretaron conocidas canciones y una paella para un centenar de vecinos preparada por el homenajeado cocinero y sus ayudantes, puso fin a la jornada de inauguración en la bonita localidad de Malerreka.