Xabier Sagardia Sarasa (Pamplona, 1973) es el propietario de ‘Bulegoa’, un nuevo comercio en el centro de Iruña, que ofrece una cuidada selección de discos, libros y diseño. La triada de ‘Bulegoa’ es una selección de discos, libros (con especial atención a la novela gráfica) y objetos de regalo como láminas de diseño y decorativas, puzles o cerámicas. En el caso de las láminas, con motivos relacionadas por ejemplo con la pelota vasca a través de nuevos prismas gráficos, mucho menos tradicionales.

La idea era hacer una tienda “cálida”, que contó en su iluminación con la aportación de la interiorista Leire Zabalza. El local aún huele a nuevo, y resulta una agradable combinación estética con guiños también a lo vintage. Toda la oferta que reúne ‘Bulegoa’ tiene un toque editorial y discográfico muy personal, incluso con algo de segunda mano a partir de los intereses que forman parte de la vida de este pamplonés, periodista de formación, dedicado en su día a la cultura en DIARIO DE NOTICIAS.

Una tienda de autor

Un buen día Sagardia decidió poner en marcha este negocio que recoge todo ese mundo. “Siempre había pensado en una librería, pero como algo muy indefinido, y se han cruzado los astros, se quedó el local vacío y tenía ganas de un cambio profesional”.

En esta transformación le ha tocado aprender rápidamente las dinámicas comerciales y de las distribuidoras, siguiendo una estela familiar (su madre también tuvo una tienda) en un lugar privilegiado como la plaza de San Nicolás.

Entre los discos de 'Bulegoa' hay una oferta de jazz, soul y música jamaicana, y algo de pop, punk y música electrónica. También libros de literatura musical, novela, tendencia estética, ediciones curiosas y de regalo... “Lo que no tenemos son best-sellers al uso, tipo Premio Planeta, porque no es el lugar ni el espíritu de esta librería”. En cuanto a los discos, reivindica la actualidad del formato. “Hoy día la música va por digital, el que quiere tener físico va al vinilo”.

“Se han cruzado los astros, se quedó el local vacío y tenía ganas de un cambio profesional ”

Xabier Sagardia Sarasa - Propietario de ‘Bulegoa’

Cinco meses después de su apertura 'Bulegoa' comienza a ser conocida, con clientela “que ya empieza a repetir” y “de todo tipo”, muy diferente en edad y perfil, atraída por “una tienda de picoteo que tiene muchas ‘chucherías’ a la hora de regalar o regalarse. Así que entra “mucha gente joven, a partir de 16 años, y gente mayor, tenemos todo el espectro”. En cuanto a los libros no tiene duda: “El segmento de población que más compra novelas es el de las mujeres, no digo que los hombres no compren libros, pero las mujeres compran más”.

Inspiración

Sagardia confió en sus propios gustos a la hora de abrir un comercio de este estilo. “Siempre me han gustado los pósters, los prints de cine, o cosas más frikis, de serie B, como las agendas con motivos por ejemplo de ciencia ficción, con acuerdos con La Guillotina. “Tratamos de trabajar con las imprentas y artistas locales”, porque considera importante la existencia de esas sinergias. Él suele acudir a mercadillos en busca de parte del género, como postales de cine, o artículos de segunda mano.

La respuesta

Los comerciantes de la zona, cuenta Sagardia, han recibido muy bien al recién llegado. “Se está quedando una plaza de San Nicolás muy bonita, con la vinoteca, con 'La Objetería', que también está con artículos de arte, con la terraza... Cuando abrimos vino mucha gente, vecinos y vecinas del Casco Viejo satisfechos que se hubiese abierto un comercio que no es un bar ni una franquicia, cuando todos los centros de las ciudades de cierto tamaño están muy franquiciados o con cadenas de tiendas que al final hacen perder un poco las identidades de los centros urbanos. La gente está contenta de que esta tienda tenga un carácter personal o particular, que no está mal en esta globalización donde todo son las mismas tiendas y las mismas marcas”.

La oportunidad de abrir en momentos festivos con un comercio de este estilo es también una exigencia en un proyecto para el largo recorrido. En Semana Santa, la primera de 'Bulegoa', decidió abrir todos los días salvo el lunes “y la verdad es que fue muy bien, porque se vendió, tanto a gente de fuera como de Pamplona. Los visitantes agradecían que la tienda estuviera abierta”. Un win win claro, porque de turismo “siempre tienes el bolsillo un poco más dispuesto”.