Cascante ha celebrado este 4 de enero un cumpleaños centenario. La protagonista, en perfecto estado de salud, era María Jesús Tabuenca, que salió a la puerta, acompañada de sus hijos, nietos y bisnietos, para acoger el cariño de los vecinos y vecinas, muchos integrantes de la Coral Cais Cantum y el grupo de Auroros de Cascante. Todos congregados frente a su casa para cantarle y rendirle un sentido y merecido homenaje. “Muchas gracias a todos, estoy muy emocionada, gracias por venir”, les decía antes de recibir, de manos del alcalde Alberto Añón y la concejala de Bienestar Social, Asunción Romeo, un ramo de rosas y una placa de la Subida al Romero. 

No faltaba la tarta, las velas y los globos que recordaban su edad recién estrenada. Cien años plenos de trabajo, de sonrisas, de agradecimiento. Cien años que, tras los recientes fallecimientos de Paquita Rueda y Benita Melero, ambas con 101 años, la convierten este 4 de enero en la única persona centenaria de la localidad.

María Jesús Tabuenca en el momento de soplar las velas. Beatriz G. Blasco

Muy querida

Viuda desde 2011, cuando falleció su marido Joaquín Díaz, María Jesús aún vive sola. Eso sí, siempre bien arropada por sus vecinas y amigas, pendientes de su día a día, y por supuesto por sus hijos: Begoña, Marta y José Luis. La peluquería que este último regenta junto a la casa de su madre, le da mucha vida. “Aunque sale poco de casa, el ir y venir de gente por la calle, que la saludan por la ventana, y la clientela que muchas veces pasa a verla, hacen que siga en contacto siempre con el pueblo”, comenta su hijo mientras reparte chocolate y café para quienes se han acercado, “está perfectamente, muy bien de salud”. 

María Jesús, en el centro con toda su familia. Beatriz G. Blasco

María Jesús es muy querida y se nota. Todos quieren tomarse fotos junto a ella y, sin un ápice de cansancio, a todos saluda y con todos se fotografía. “¡Menudo álbum me vais a hacer! ¿Aún no se acaba el carrete?”, bromea. Está algo abrumada, pero feliz. Feliz de haber alcanzado un siglo de vida en buen estado físico y mental. Feliz y alegre por compartir la vida con hijos, nietos y los pequeños bisnietos que le llenan de energía y le ilusionan para encarar un año más.