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Rojillo y Rojilla triunfan en el Carnaval de Falces

Una cuadrilla de jóvenes viralizó en redes sociales el paso a paso de la confección de su disfraz con el que, además, ganó dos premios en la localidad ribera

Rojillo y Rojilla triunfan en el Carnaval de FalcesCEDIDA

Fueron muchas, muchas horas de trabajo; pegamento para aquí, tijeras para allá; páginas y páginas de periódicos; corta, pon, quita… Pero al final, mereció la pena, y vaya si lo hizo. Y es que la cuadrilla La Vuelta, a quienes todos conocen más por ser‘la gente de Moviendo Falces, conquistó las redes sociales gracias a los disfraces de Rojillo y Rojilla con los que, además, ganaron en la localidad ribera el premio al disfraz más original y uno de los trullos, que es la figura que entrega la Comisión del Carnaval de Falces a personas, cuadrillas, colectivos o asociaciones que trabajan en pro de esta celebración y por el pueblo en general. “¡Nos hizo muchísima ilusión, casi más que el importe económico del galardón!”, cuentaRubén Garde, uno de los jóvenes del municipio. 

Todo el proceso de confección, así como la puesta de largo, la fueron colgando en TikTok y, desvela, han tenido más de 114.000 visualizaciones, más de 5.700 ‘me gusta’ y sus vídeos se han compartido en más de 400 ocasiones.

El germen de todo

La idea, apunta, surge después de Navidad. “Nos fuimos a andar por el monte de Falces y una amiga, Iraia, dijo que había visto un vídeo de otro pueblo en el que se habían disfrazado de fofuchas con goma eva y se le vino a la cabeza hacer algo parecido, pero con las mascotas de Osasuna. Cuando salimos esa tarde de ronda lo empezamos a comentar, y la verdad es que hubo discrepancias. Lo dejamos asentar un poco y esa misma semana lo decidimos, porque teníamos que ponernos manos a la obra, y convencimos a todos y todas”.

El mismo día de Carnaval, cuenta, tuvieron que terminar los detalles y “la verdad es que había muchas personas expectantes por vernos. Al final éramos nueve cabezas, y llamábamos la atención. El hecho de que tanta gente nos viese nos sorprendió, aunque sabíamos que este tipo de contenido engancha. No los hicimos con ninguna intención en concreto, pero, poco a poco, viendo que nos seguían, continuamos. También queríamos que lo viesen desde el CA Osasuna; de hecho, pensábamos en la idea de salir al campo con las cabezas y nos moríamos de la risa”, expone Garde. 

“Tras el desfile, los premios y la txaranga, guardamos las nueve cabezas. ¡Imagínate estar con ellas en los bares!”

Rubén Garde . Joven falcesino

El debut

El día de la puesta de largo, con portería incluida y partido de fútbol en la plaza de los Fueros, después del desfile, la entrega de premios y la txaranga que, como novedad, habían impulsado desde Moviendo Falces, “fuimos a guardar la carroza y dejamos las cabezas que, por suerte, llegaron sanas y salvas, aunque unas mejor que otras. ¡Imagínate estar con ellas dentro de los bares!”.

De cara al año que viene, no tienen grandes pretensiones; “antes de Carnaval se nos ocurrirá algo, aunque también dependerá de la temática que se elija (llevan dos años con tema libre), pero sí que es cierto que hemos dejado el listón alto, y eso que el año pasado nos compramos uno y se acabó. Ahora, de momento, nos vamos a centrar en la gran programación de la asociación, que será en Semana Santa y que daremos a conocer muy pronto”. 

Horas de confección

El proceso de elaboración empezó el fin de semana del 17 de enero y, durante semanas, estuvieron, en el local de Moviendo Falces,manos a la obra. De hecho, desvela, al estar a altas horas con la luz encendida, hubo gente que se preocupó por ver quién estaba en el local.

“Conhojas de periódico, cola blanca y agua, forramos las pelotas de yoga para hacer la forma de la cabeza. Teníamos cuatro, y pinchamos una, así que era avanzar y retroceder. Cada fin de semana hacíamos tres o cuatro cabezas. Lo más costoso fue todo el trabajo con las bolas porque tardaban mucho en secarse y después, forrar una esfera con goma eva, también fue laborioso; parecía que no avanzabas. De hecho, pensábamos haber acabado el finde previo al Carnaval, pero el domingo nos quedamos sin material y tuvimos que apurar hasta el mismo día por la mañana”. 

Ha sido mucho trabajo. La mayoría estudiamos en Pamplona, pero tenemos a gente en Barcelona, que nos mandaba apoyo por WhatsApp, y en Logroño, que va al pueblo los fines de semana. Hemos estado todos viernes, tarde y noche, y los sábados y domingos, todo el día, con las manos ocupadas. Además, aprovechábamos algún rato entre semana y nos escapábamos después de clases a Falces para poner capas de periódico y cola blanca”.

Sin embargo, las risas, las anécdotas y el rato compartido, además de lo bien que se lo pasaron por la calle haciendo las veces de Rojillo y Rojilla, no lo cambian por nada.