El nuevo decreto foral de Habitabilidad, que estará disponible desde este jueves hasta el 30 de abril en el Portal Abierto de Gobierno de Navarra para recibir aportaciones ciudadanas, “garantizará que todas las viviendas tengan unas condiciones mínimas dignas y adecuadas para el desarrollo vital de las personas”.
La norma establece una garantía de calidad estricta, asegurando que cualquier vivienda, nueva o reformada, cumpla con unas condiciones mínimas de salud, luz natural y seguridad. Para que este bienestar sea sostenible, el texto refuerza la eficiencia energética, imponiendo mejores aislamientos que protejan a las familias contra la pobreza energética y reduzcan sus facturas. Asimismo, la normativa aporta flexibilidad para revitalizar nuestras ciudades, facilitando la rehabilitación de edificios antiguos y permitiendo que locales vacíos se transformen en hogares dignos sin trabas burocráticas innecesarias. Finalmente, para dar seguridad al usuario, se mejora la transparencia en la gestión de la Cédula de Habitabilidad, garantizando que este documento sea un aval real de que la vivienda es apta para vivir. Se eliminan además restricciones que antes impedían dividir viviendas grandes y crear nuevas unidades dentro de edificios.
Qué sigue siendo obligatorio: cada vivienda resultante debe tener cocina y baño, una superficie mínima, ventilación e iluminación suficientes, y condiciones básicas de habitabilidad. Se necesita no obstante licencia del ayuntamiento y debe permitirlo el planeamiento urbanístico. Además, no se pueden crear infraviviendas.
Superficie y dimensiones mínimas
El decreto establece los “mínimos infranqueables” para que un espacio sea legalmente considerado vivienda en Navarra. Superficie útil mínima en estudios (un solo espacio), mínimo de 30 m²; en vivienda estándar (1 dormitorio) el mínimo es de 38 m².
Alturas libres, general: altura mínima de 2,50 metros en las estancias principales (salón, dormitorios).
Zonas de servicio: se permite reducir a 2,20 m. en cocinas, pasillos y baños.
Espacios abuhardillados: el 50% de la superficie útil debe tener una altura superior a 2,50 metros.
Dimensiones de estancias: estar-comedor: debe permitir la inscripción de un círculo de 3 metros de diámetro libre de obstáculos. Dormitorio principal: mínimo de 10 m². Dormitorio individual: mínimo de 6 m².
Salubridad, iluminación y calidad del aire
Tras la experiencia de la pandemia, los requisitos de ventilación y luz natural se han vuelto mucho más estrictos.
Iluminación natural: la superficie de ventana de cada habitación debe ser, al menos, 1/8 (12,5%) de la superficie útil de dicha estancia.
Vistas exteriores: se prohíben las viviendas “interiores” que den solo a patios estrechos. El salón debe tener vistas a un espacio abierto o patio de manzana de al menos 4 metros de diámetro.
Ventilación mecánica: en obra nueva, es obligatorio un sistema que garantice la renovación constante del aire sin necesidad de abrir ventanas, evitando la acumulación de CO2 y gas radón.
Eficiencia energética y control térmico
La habitabilidad ahora está ligada indisolublemente al ahorro de energía.
Temperatura de confort: la vivienda debe estar diseñada para mantener una temperatura digna (invierno/verano) con un consumo energético mínimo.
Protección solar: obligatoriedad de instalar elementos de sombra (persianas, toldos o voladizos) en ventanas con orientación Sur y Oeste para evitar el sobrecalentamiento.
Tendederos: deben ser espacios con ventilación natural pero ocultos de la vista pública, para evitar el impacto estético en las fachadas.
Rehabilitación y conversión de locales
Edificios existentes: si se rehabilita un edificio antiguo donde es imposible cumplir con las normas de obra nueva, se permiten ajustes razonables mediante un informe técnico.
Locales a vivienda: se permite convertir locales comerciales en planta baja siempre que: el suelo no esté más de 0,50 metros por debajo del nivel de la acera; se garantice la intimidad mediante el diseño de ventanas o retranqueos.
Accesibilidad y adaptabilidad
El decreto prepara el parque de viviendas para el envejecimiento de la población. Viviendas adaptables: los tabiques de los baños deben ser “no estructurales” para permitir reformas sencillas que dejen un espacio de giro de 1,50 metros para sillas de ruedas en el futuro. Rampas y portales: las rampas no superarán el 8% o 10% de pendiente según su longitud, eliminando cualquier escalón aislado en zonas comunes.
Control administrativo
Cédula de habitabilidad: Su validez, 15 años. Es el documento imprescindible para contratar suministros de luz, agua y gas. Inspección: el Gobierno reforzará la vigilancia contra la sobreocupación (hacinamiento) y el uso ilegal de trasteros o garajes como viviendas.