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¡Adiós zaldiko Juan!

Gaitero, porteador de Gigantes, dantzari, después de 45 años de estar unido a las fiestas de Tudela, Juan Ramón Sáinz deja la primera línea de la comparsa

¡Adiós zaldiko Juan!Nieves Arigita

Después de 45 años dedicados en cuerpo y alma a las fiestas de Tudela en muy distintas vertientes, como gaitero, porteador de gigantes, dantzari, profesor de dantzas, creador de espectáculos con gigantes y jinete-caballo de zaldiko, la espalda del tudelano Juan Sáinz ha dicho basta y le obliga a dar un paso a un lado para pasar a seguir colaborando pero sin implicar su salud.

Juan Ramón Sainz, alma y porteador del zaldiko de Tudela durante más de una década, se ha despedido oficialmente de una de las figuras más queridas y carismáticas de la Comparsa de Gigantes y Cabezudos.

Juan Sáinz con un niño.

El motivo de su retirada son problemas de salud que le impiden continuar desempeñando esta labor, “mi espalda y mi traumatólogo han dicho ‘basta, hasta aquí y ya’. Quería haber estado este año por el número tan especial de los 40 años de la comparsa pero no ha podido ser. El verano pasado tuve una crisis de la espalda y me impidió estar y no va poder ser”, dijo emocionado.

Esta semana, Sáinz ha comunicado de forma pública su decisión y se ha despedido públicamente de las caras de sorpresa de los más pequeños y pequeñas, de sus risas, sus carreras y sus bromas, a las que se entregó en cuerpo y alma desde que en 2013 se subió a la grupa del antiguo y único zaldiko tudelano que había.

Al año siguiente, en 2014, decidió donar una nueva montura a la ciudad en un gesto, como tantos otros que ha realizado, de entrega y generosidad. “Las fiestas de Tudela es una de las cosas más importantes que hay en la ciudad y por lo tanto, también los concejales de Festejos, por los que tengo debilidad y complicidad especial, sean del color político que sean”.

Juan Sáinz con varios niños en la plaza Vieja.

La responsable de Festejos, Verónica Gormedino, agradeció su labor durante todos estos años y añadió que “ojala hubiera más Juan Sáinz en Tudela. Muchas veces cuando se acaba la imaginación hay que tirar de personas como Juan que siempre tiene ideas bonitas para hacer por la ciudad”.

Durante el acto, Sainz repasó su trayectoria vinculada a la comparsa y habló sobre su futuro dentro de la misma, así como sobre su ausencia en las mañanas santaneras del pasado año. “Fui gaitero antes que gigantero y me estrené hace 45 años en la procesión de Santa Ana la Vieja, junto a un gran maestro como es Jabitxu Pérez de Obanos y Pedrolo Arregui”.

Sáinz explicó como a su parecer, hace 12 años se produjo, por exigencias de la ley, un hecho que pudo poner en peligro esfuerzos tan populares como los gigantes. “La ley obligó a todas las asociaciones que contrataba el Ayuntamiento a darse de alta como empresas. Si dejamos que la cultura popular esté en manos de empresarios acabará siendo cualquier cosa menos el orgullo de todo un pueblo. Es una aberración”.

En sus palabras recordó cómo “he dedicado mi vida pública al festejo” y aseguró que “nunca, nunca voy a dejar la Comparsa. Seguiré estando ahí para o que se me necesite. La fiesta debe seguir”.

El antiguo zaldiko en 2013.

Durante el encuentro, Sainz aprovechó la ocasión para explicar el simbolismo de la indumentaria del zaldiko. El faldón y los escudos incorporan referencias inspiradas en la Catedral de Tudela y la cultura popular “tiene dos símbolos religiosos y dos políticos. Los religiosos son Santa Ana La Vieja y el antiguo patrono de Tudela, San Pedro Ad Víncula, a cuyo nombre se hizo la catedral y que lo fue hasta hace 500 años. Los políticos son el escudo de Tudela y el antiguo de Navarra, que tuvo su primer reflejo en 14 capiteles de la catedral de Tudela. Es el escudo de los Teobaldos. El escudo de Navarra sale de Tudela. Tudela es la más navarra”.

Sáinz quiso recordar nombres que han trabajado por Tudela como Balmaseda, Kandi, Juan Ramón Marín, Alejandro o Javier Castellano.

El zaldiko y toda su indumentaria fueron donados en 2014 por el propio Juan Sainz al Ayuntamiento y estrenados durante las fiestas de Santa Ana de ese mismo año. Sainz comentó entonces que “se nos ocurrió porque el actual zaldiko está impracticable y en muy mal estado”.

Juan Sáinz el día que donó el zaldiko a Tudela en 2014.

Además, explicó que era el momento idóneo porque se cumplía aquel año el cuarto centenario de la aparición de los primeros gigantes en la ciudad, ambos obra de Felipe Terrén por encargo de la Catedral de Tudela. También afirmó que “Fernando Inaga (concejal de Festejos) es la persona adecuada para recibirlo por la ayuda que siempre nos ha brindado en las actividades que realizamos”.

Inaga recalcó que “quienes más van a agradecer el obsequio son los niños de Tudela, que sienten una especial admiración por los gigantes y los cabezudos, y los padres, que ayudan a la devoción que sienten sus hijos por la comparsa”.

El zaldiko, cuenta con crin real de caballo, es obra del pamplonés Aitor Calleja y se pudo ver en Tudela desde entonces “encorriendo” a los “muetes” por las calles del Casco Antiguo de la ciudad.