La IA entra en el Bidasoa para vigilar al salmón: Navarra logra contar casi todos los peces sin capturarlos
Medio Ambiente entrena un sistema de inteligencia artificial para monitorizar salmones, anguilas, sábalos y lampreas, reducir las capturas y mejorar la conservación de una especie en retroceso
Personal técnico de Medio Ambiente se ha encargado en las últimas semanas de entrenar un modelo de Inteligencia Artificial (IA) para lograr uno de los objetivos del proyecto europeo LIFE Kantauribai: el seguimiento automatizado de las especies de peces migrantes en la vertiente cantábrica de Navarra, el salmón atlántico, pero también anguila, sábalo, lamprea y otras especies autóctonas. Se trata de mejorar la monitorización de los peces que transitan por el cauce del Bidasoa con la mínima intervención humana, de manera que también se reduzcan al mínimo las necesidades de captura de ejemplares para su pesado y marcaje, fomentando un control por un lado más exhaustivo y, por otro, más respetuoso.
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Esta IA es una iniciativa piloto que trabaja con las imágenes de una cámara de alta resolución colocada en el primer paso de fauna piscícola del río Bidasoa en territorio navarro. Es el punto inmediatamente anterior a la estación de seguimiento de Bera, donde se ha venido desarrollando de forma habitual la tarea de control. Allí, los salmones se capturan y se adormecen para luego pesarlos, medirlos e identificar su origen (salvaje o de piscifactoría). Personal especializado se encarga también de tomar muestras de escamas que servirán para su identificación genética, además de analizar su edad y el momento del ciclo de crecimiento en el que están. Además, en algunos casos, se les coloca un transmisor de radiofrecuencia para poder seguir en su avance por el cauce.
La cámara se ha colocado en un paso de fauna piscícola (espacio habilitado para que los peces sorteen un obstáculo que, si no, sería insalvable) para garantizar que se registra prácticamente el 100% de los ejemplares que remontan el río. Desde enero se han detectado 159 peces remontando el curso, entre ellos 15 salmones, 52 truchas y 67 sábalos, la especie con más presencia en lo que va de semestre. En breve, el trabajo de análisis del algoritmo conseguirá explotar los datos de forma que no sea necesario hacer extrapolaciones, y se obtenga información relevante con técnicas menos invasivas.
Todos los ejemplares cuentan
Por cuarto año consecutivo Navarra en 2026 ha vedado la pesca del salmón, cuyos primeros ejemplares ya se han detectado. Es en primavera cuando entran los “ejemplares multi-invierno”, que han pasado un año en el mar y son más grandes. Son peces hembras en un mayor porcentaje, por lo que su captura impediría el desove en un momento en que, para la restauración de la especie en el Bidasoa, todos los ejemplares cuentan. Según los informes técnicos hace falta un millón de huevas por temporada para estar por encima del límite crítico de conservación de la especie.
En los últimos años la población del salmón ha caído de forma importante, una tendencia que se aprecia en todas las cuencas de la Península y a nivel global, no solo en la del Bidasoa. El aumento de las temperaturas y los obstáculos que impiden o dificultan seriamente a los peces remontar los cauces hacia temperaturas más benignas son algunos de las causas de este resultado. Las medidas tomadas por Medio Ambiente (renaturalización de cauces, vedas, repoblaciones de piscifactoría, etc.) han hecho que las cifras de Navarra hayan caído algo menos que en las comunidades del entorno.
2025 fue el segundo mejor año desde que hay registros en cantidad de huevas y, además, la progresiva supresión de obstáculos permitió volver a encontrar huevas y alevines aguas arriba, tanto en el cauce principal, como en afluentes. Por los datos recogidos se espera una leve mejoría en el número de reproductores que retornarán en los próximos años y, con el nuevo sistema de conteo, los datos que se utilicen para la gestión serán exhaustivos.
Liberar cauces, restaurar riberas
La mejora de la monitorización forma parte de un listado más ambicioso de iniciativas que, en lo relativo a los peces, está llevando a Medio Ambiente a trabajar en la restauración forestal, con la recuperación de áreas de alisedas, la eliminación de especies invasoras y la liberación de cauces mediante el desmantelamiento de obstáculos como presas y azudes obsoletos. Se trata de renaturalizar el cauce: volver a obtener y garantizar para el futuro la continuidad fluvial y, por tanto, el ecosistema.
La Unión Europea se ha fijado como objetivo renaturalizar, al menos, 25.000 kilómetros de ríos del continente, aumentando la biodiversidad de los entornos fluviales (fauna y flora) para mejorar el estado o las tendencias de conservación de, al menos, ese 30 % de los hábitats y especies protegidos de la UE que en la actualidad no presentan un estado favorable. LIFE Kantauribai, con horizonte de finalización 2027, tiene un presupuesto de 10,8 millones euros, con una cofinanciación del 60 % de la Unión Europea a través del Programa LIFE.
Proyecto Life Kantauribai: despliegue tecnológico para salvar al salmón atlántico en el río Bidasoa
Liderado por Navarra, a través de Orekan, el programa contempla la demolición de 25 obstáculos y la liberación de 85 kilómetros de cauces a lo largo de cinco cuencas fluviales compartidas entre tres regiones de dos países: Navarra, Gipuzkoa y Nueva Aquitania. Son las cuencas de Bidasoa, Oria, Urumea, La Nive y La Nivelle. Las actuaciones en la Comunidad Foral tienen un presupuesto global de 2.403.645 euros. A estas alturas se han derribado total o parcialmente 11 de las 16 actuaciones previstas por el programa en cauces principales o secundarios de las cuencas navarras.
En estos momentos ya ha comenzado la intervención en la presa de Enobieta, en el paraje de Artikutza (Goizueta). El objetivo es liberar un espacio de 7 metros de anchura en uno de sus aliviaderos para facilitar el curso natural del agua en el Urumea, favorecer el tránsito de las especies y mejorar la permeabilidad ecológica. Con sus 43 metros de altura, 180 metros de longitud y 35 de espesor, Enobieta-Artikutza ya es la mayor presa intervenida en Europa. La Confederación Hidrográfica del Cantábrico, a su vez, va a comenzar en breve con la eliminación de dos presas más en Arantza (regata Latsa) y Sunbilla (cauce principal del Bidasoa).