"Desde el euskera, también se visualiza el mundo”. Lo decía el coordinador de Durangoko Azoka hace unos días en la presentación de esta importante cita cultural, un evento que pone un año más de relieve la buena salud de la cultura vasca, un bien que hay que cuidar y potenciar entre todos y todas, creadores, editoriales, discográficas, trabajadores del sector cultural, medios de comunicación, entidades públicas y la sociedad en general. El interés que despierta la Azoka queda cada año reflejado en las imágenes que muestran un recinto abarrotado de personas de todas las edades que acuden para ver y conocer, para apoyar y comprar obras creadas aquí, pero que llegan cada vez más al resto del mundo, por los temas que tratan, por la sensibilidad que recogen o porque el euskera, poco a poco, va ganando su espacio como una lengua propia en la que se crean obras que merece la pena conocer. En este sentido, varios autores destacaban recientemente la universalidad de los textos escritos en euskera, algo fundamental hoy en día para llegar al público de otras lenguas. Las cifras de la 59 edición de Durangoko Azoka, en la que Navarra vuelve a estar presente, hablan por si solas del éxito de esta convocatoria. Un total de 933 novedades, más de 200 actividades culturales, gran parte dirigidas a los jóvenes, el público que mejor responde; presentaciones de nuevos trabajos y conciertos, 153 agentes en 274 expositores que mostrarán un total de 633 libros, 216 trabajos musicales y casi un centenar de publicaciones, ademas de ropa y otros productos. Mirando la Azoka no hay duda, la cultura vasca goza de buena salud.
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