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Pantalla plana

Carlos Marcos

40 años de tele matinal

40 años de tele matinalFreepik

Latele matinal acaba de cumplir 40 años y con ella la primera revista informativa matinal en directo, el programa Buenos días, que dirigía y presentaba a las 7.30 horas el periodista José Antonio Martínez Soler en La 1 de TVE, al estilo de los magacines estadounidenses y europeos que incluía gran variedad de contenidos, como reportajes, entrevistas, tablas de gimnasia, dibujos animados, el horóscopo y tres boletines informativos (uno cada media hora) desde el plató del Telediario, que luego ampliaría su duración y se convertiría en el Telediario matinal.

Fue el lunes 13 de enero de 1986 cuando TVE levantó por primera vez la persiana a la hora de tomar el primer café con este sencillo programa que simulaba realizarse desde el sofá del salón de cualquier hogar y que muy pocos recuerdan porque la verdadera revolución de la tele matinal llegó un año después, el 6 de abril de 1987, de la mano de Jesús Hermida, verdadero artífice de las mañanas televisivas con el revolucionario y exitoso Por la mañana que, a las nueve en punto, tomaba el testigo de Buenos días.

Es triste decirlo pero desde Por la mañana no ha habido un magazine en directo, en cualquier horario, que haya sido ni la sombra de aquel programa que recuperó rostros como el de Javier Basilio o María Teresa Campos y lanzó a la fama a tantos otros como Nieves Herrero, Irma Soriano, Consuelo Berlanga o Míriam Díaz Aroca. (No se asuste, pero también a Leticia Sabater y Toni Cantó).

Terelu Campos, en una imagen de archivo.

Hermida, que había sido corresponsal en Estados Unidos, rompió los convencionalismos de una tele española que, aunque ya se veía en color, era todavía muy gris y cuyos presentadores aparecían siempre demasiado rígidos y encorsetados en pantalla.

Con la ayuda de su realizador de confianza, Luis Tomás Melgar, quien fuera antes responsable y presentador de programas como De cerca o Su turno, puso los cimientos de una tele matinal llena de creatividad con un programa excepcional que después sería copiado e imitado hasta prácticamente la llegada de la tele actual, que ha cambiado la creatividad y la diversidad de contenidos en plató por una mesa y gente sentada que nos sermonea y repiten lo mismo en todos los programas.

Es la tele barata que se gastan hoy las cadenas.

Hermida tuvo que hacer frente a las críticas absurdas de quienes despectivamente llamaban aquello “tele de marujas” porque las amas de casa, que estaban en casa a esas horas, eran su principal audiencia; aunque el programa hacía guiños a otros públicos como los jóvenes (con conciertos de sus grupos y cantantes favoritos) y también a la chavalería, cuando salía del cole, con el inolvidable Bote de don Basilio.

Hoy nada de aquello existe en la tele y no porque se haya quedado anticuado, sino porque requiere mucho talento, muchos medios, mucha creatividad y, además, mucho dinero.