¿Hablamos un poco del VAR? Ya sé que el tema resulta recurrente pero aún así no puedo resistirme a traer a estas líneas algún comentario al hilo de que UEFA está intentando unificar el uso de la herramienta en las diferentes ligas.

Resulta necesario, como punto de partida, dejar sentado cuál es el objetivo de la aparición del VAR en el fútbol y para ello lo mejor es leer lo que aparece en el Procedimiento: “El VAR puede asistir al árbitro únicamente en caso de que se produzca un «error claro, obvio y manifiesto» o un «incidente grave inadvertido»”.

Para acabar de centrarnos merece la pena trascribir unas declaraciones recientes de Roberto Rosetti, Jefe de arbitraje de UEFA: “En decisiones objetivas el VAR es fantástico, en las decisiones sujetas a interpretación, es más difícil”.

Vistos estos dos textos breves conviene que establezcamos qué es una jugada gris poniendo algún ejemplo: Si situamos a diez personas, entendidas en nuestro juego y sus reglas, para decidir la solución que conviene a una jugada determinada es posible que los diez o al menos nueve de ellos coincidan en una misma solución, estaremos entonces ante una jugada blanca o negra, en suma algo objetivamente claro. Pero puede suceder que después de vista, revista y comentada una situación, cinco de los expertos defiendan una decisión diferente a los otros cinco o que la correlación de fuerzas sea de seis a cuatro, aquí estamos ante una jugada gris y para decidir sobre jugadas grises no se ha inventado el VAR.

Es posible que la anterior afirmación te haya sorprendido, querido lector, pero aún voy a ir un poco más allá, no sólo no se ha inventado la maquinita para ello si no que no debe intervenir en esos casos puesto que entrará en un terreno subjetivo y resbaladizo que ni va a mejorar la primera decisión del árbitro ni va a convencer al público. Conseguirá, eso sí, retrasar de manera irritante la reanudación del juego y dar material abundante para uso de los muchos polemistas que pululan, con mayor o menor buena voluntad, en torno a nuestro deporte. Son situaciones de seis de uno y media docena de otro, opinables.

¿Y por qué se pretende que el VAR entre, a veces, en jugadas poco claras? Porque el fútbol, en general, intenta encontrar la verdad absoluta donde puede no existir. Por eso, en mi opinión, haremos bien en interiorizar la frase de Rosetti y limitar el ámbito de aplicación del VAR a lo objetivo cumpliendo así la importante misión de evitar errores groseros y dejando la subjetividad a cargo de un técnico excelentemente cualificado o sea un buen árbitro. En eso está el CTA con nuestro Eduardo Prieto a la cabeza.

Formación del Comité Navarro de Árbitros de Fútbol.