El lunes fue un vecino de Burgi, el martes otro de Sarriguren y un viajero neerlandés y este miércoles, en el siniestro más impactante dado el volumen de fallecimientos y por tanto de afectados, cinco policías forales que acudían a una formación. Una semana y un comienzo de mes que por desgracia se recordarán durante mucho tiempo como una de las rachas más trágicas para Navarra.
Mueren cinco policías forales en un choque con un camión en Elgoibar
Ocho dramas con nombres y apellidos, ocho vidas truncadas mucho antes de tiempo y mucho dolor generado a su alrededor y, según los casos, personas cercanas dañadas para siempre. La carretera, los coches, las motos, los viajes, son elementos esenciales de la naturaleza humana pero en ocasiones se cobran un precio inasumible por detalles mínimos o pequeñas circunstancias que convierten un viaje de rutina en un accidente.
Dolor en partidos, sindicatos e instituciones por el fallecimiento de los 5 policías forales
A pesar de que las cifras de fallecidos y heridos dista mucho de ser la que era hace dos, tres o cuatro décadas, con años en los que se podían contabilizar hasta 100 fallecidos –en los últimos 15 años la media está en torno a las 30 víctima anuales–, no es menos cierto que el volumen de vehículos y por tanto de desplazamientos es mucho más alto y, pese a la seguridad de las fabricaciones y las limitaciones, siguen existiendo factores difícilmente controlables que hacen que periódicamente haya que enfrentarse a noticias tan sumamente luctuosas y desgarradoras como las de estos días pasados.
Como digo, el día de hoy, por el mazazo que supone perder cinco vidas jóvenes en un instante, pasará a la historia negra de esta comunidad y no queda sino trasladar, al igual que con los afectados de los días precedentes, todo el ánimo y la ayuda posibles a sus familiares y amigos. Perder a uno de los tuyos de una manera así es un desgarro inexplicable, por la propia naturaleza azarosa de la inmensa mayoría de estos siniestros, que te dejan sin palabras sin saber cómo reaccionar y encajarlos.