Evitemos un desahucio en Barañáin
Una familia, en situación de paro y residente en Barañáin desde hace seis años, está a punto de perder el piso en que viven. El banco le ha comunicado la ejecución hipotecaria, proceso que se inicia cuando han pasado entre noventa y cien días desde el impago de la última letra del préstamo. El dato de viviendas embargadas en Navarra en los cuatro últimos años es, a la vez, estremecedor y vergonzante. Asciende a 2.315.
Una vez más, el dinero se quita la careta y hunde sus colmillos en el cuello de quienes se encuentran más desfavorecidos económicamente. Atrás quedaron las promesas de hipotecas a bajo precio y el reclamo de tener un proyecto social. Lo que sí saben hoy las personas afectadas es cuánto va a ganar la banca con ellas.
La familia a la que nos referimos va a ser víctima, también, de quienes propugnan -constructoras y Administraciones amigas- la compra como única forma de hacer efectivo el derecho a una vivienda digna, despreciando el alquiler social. Si no lo evitamos entre quienes consideramos injusta esta situación, unos vecinos nuestros se van a ver en la calle. Y no es una forma de hablar. El actual Ayuntamiento de Barañáin, preocupado por otras cosas, no contempla la existencia de pisos de acogida temporal ante este tipo de situaciones.
Desde Bildu llamamos a nuestras vecinas y vecinos a aunar esfuerzos para impedir que el aviso de ejecución hipotecaria termine en desahucio o abandono forzado.