Ya van siendo más de 100 mujeres asesinadas entre 2022 y 2023, aunque en las estadísticas no se reflejen estas cifras y cuando termine de escribir esta carta habrá más y más y más.

Esto está ocurriendo con las mujeres asesinadas como si de moscas se tratara.

Esta terrible tragedia es el pan de cada día. Nos vamos acostumbrando, día tras día, sin rebelarnos colectivamente. Y los que tienen margen de maniobra, ya vemos, no mueven un dedo, o lo hacen para dañar más. ¡No son sus víctimas!

Siguen sin privar de libertad a los maltratadores y acosadores reincidentes y muchos de ellos consiguen asesinarlas. ¿Hasta cuándo?

Sin haber mandado esta carta, leo de nuevo en la prensa de hoy: Un hombre "con antecedentes machistas" mata a su pareja Paloma y a la hija de esta de 8 años, India, a puñaladas hasta matarlas en Valladolid.

Sigo leyendo y veo que empiezan los minutos de silencio. ¡Esto ya no sirve!

Vuelvo a reiterar, ¿qué hacen esos futuros asesinos en libertad?

"Justicia", ¿a qué esperáis? ¿a que violen y maten a alguna mujer de vuestro entorno y entonces penséis que merece la pena? Encerrar a todos estos machos.

Se sabe de sobra que en la mente de los reincidentes, en su mente, está acabar como sea con las mujeres que no se doblegan a ellos. A los hechos me remito.

Esto es el patriarcado puro y duro. Asesinan a mujeres y a niñas/os sin ningún remordimiento, y esto es lo grave, que se creen con ese derecho.

Hombres, por favor, rebelaros ante estos desalmados. Supongo que recursos tenéis. ¡Esta tragedia hay que pararla como sea!