Sin darme cuenta, con 14 años, me encuentro sumergida en la mejor etapa de mi vida, la adolescencia. En esta etapa tan conocida por los cambios físicos y emocionales, los adolescentes dejamos de ser niños, y pasamos a ser personas incomprendidas por nuestros padres, profesores y demás personas adultas importantes en nuestras vidas.

Un día, te levantas y ves que tu cuerpo ha cambiado y que necesitas volverte a conocer. Otro, te das cuenta de que tus padres no entienden que necesites hablar y pasar horas y horas con tus amigos y ya no tanto con ellos. Todos piensan que estás en la edad del pavo y además te lo dicen a la cara. Sí, es cierto, estoy insoportable, pero esto también forma parte de la adolescencia.

En mi opinión, creo que los adolescentes necesitamos libertad y encontrar nuestra propia identidad. Necesitamos darnos un bofetón para caernos y aprender a levantarnos. Queremos dejar de sentirnos controlados como si fuésemos niños pequeños, porque ya no lo somos.

Déjame mi espacio y escúchame de cerca pero sin pegarte demasiado a mí.

*IES Pablo Sarasate 3º ESO