Un año y medio. La lista de espera para las mamografías preferentes es de un año y medio en Navarra. Después de la impactante noticia que nos llegó desde el Gobierno de Andalucía, uno esperaría que la sanidad pública de todas las comunidades autónomas se hubieran puesto las pilas para mejorar el sistema de las listas de espera. A la vista está que no es así.

Una de cada 8 mujeres sufren alguna vez en su vida cáncer de mama. La detección precoz ha reducido notablemente la mortalidad. Sin embargo, un año y medio es tiempo más que suficiente para que un cáncer se desarrolle; para que se convierta en un proceso de quimioterapia, cirugía y pérdida de un pecho. Ante esta situación, solo hay dos opciones: esperar -y presentar una reclamación aun sabiendo que no va a servir para nada- o pagar una mamografía en la sanidad privada, con un coste que no todos podemos asumir.

Esperemos que ninguna de las mujeres que tienen que esperar año y medio reciba una mala noticia. Porque entonces ya no hablaríamos de listas de esperas, sino de responsabilidades, advertencias ignoradas y una administración que no cuida lo suficiente la salud de las mujeres.