La sanidad pública que queremos
En Sasoia hace un tiempo que creamos una comisión de opinión abierta a otras personas jubiladas para debatir sobre problemas que consideramos importantes. Pensamos que desde nuestra experiencia algo podemos aportar a esta sociedad. El sexto tema que elegimos lleva por título: la sanidad pública que queremos. Mencionamos en este artículo algunas de las aportaciones que aparecen en el documento elaborado. La sanidad pública nos concierne a todas las personas y a todas nos corresponde tratar de mejorarla.
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Hemos ido aprendiendo que salud no es solo ausencia de enfermedad, sino un estado completo de bienestar. Hay factores que condicionan la salud como, por ejemplo, la contaminación, la vivienda, la precariedad, la alimentación… Hemos aprendido también la importancia de la prevención. Esto supone que la atención debe ser personalizada, tomando en cuenta los diversos factores de nuestra vida. Y resulta imprescindible una buena atención primaria, como el lugar más cercano, continuo e integral.
A pesar de que valoramos de forma positiva la sanidad pública, hemos hablado de sus muchas carencias. No es universal mientras haya emigrantes sin papeles. Hay problemas sanitarios en nuestra vida que no entran en la sanidad: hablamos de nuestro oído, de nuestra boca, de nuestros pies, de nuestros ojos y sobre todo de nuestra mente. Algo tendrá que ver la sanidad en el hecho de que, según algún estudio, las personas ricas viven más años que las pobres.
Las personas mayores vivimos con muchas pastillas. Pero nos preguntamos si tanta proliferación no tendrá algo que ver con el negocio de las farmacéuticas.
El gran escollo es las listas de espera. Esto hay que cortarlo de raíz. Nos es difícil entender cómo no se ataja con rapidez; si el problema es la falta de personal, ¿no se podría plantear que quienes han estudiado en la Universidad Pública tengan que trabajar un tiempo determinado en la sanidad pública?
Y terminamos con el otro grave problema del auge de la sanidad privada. No se complementan. La privada trata de crecer a expensas de la pública, con el peligro que ello supone para la sociedad. Es necesario derogar leyes que amparan la sanidad privada, impedir derivar hacia ellas dinero público, impedir que el sector privado entre en la gestión pública y exigir la dedicación exclusiva al personal médico y enfermero.
Nos agrada que el personal sanitario en su conjunto se mueva a favor de sus derechos y de una buena sanidad y apoyamos el trabajo de la Plataforma a favor de la sanidad pública.