El viernes 20 de febrero se reunieron en la plaza del Castillo y alrededores decenas de jóvenes. La causa de esto fue una quedada de therians, personas que alegan identificarse como animales, entre ellos, perros, gatos y zorros. La quedada se había convocado por redes sociales.

Desde adolescentes hasta jóvenes adultos estuvieron esperando ver algo que nunca llegó. Esta es la moda efímera de estos días, una de tantas que pasará y quedará en nada, camuflando los problemas reales que hay hoy en día. Los jóvenes son moldeables y, por así decirlo, también manipulables. Ojalá que cuando exista una causa mayor estos jóvenes también se expresen y no acabemos todos perdidos en modas vacías que a largo plazo solo nos frenan.

No se trata de criticar a quienes participan en estas tendencias, sino de preguntarnos hacia dónde estamos dirigiendo esa energía. Los jóvenes de hoy serán quienes sostengan nuestras ciudades y nuestro país mañana. Ojalá veamos la misma capacidad de convocatoria y entusiasmo cuando se trate de causas que realmente mejoren la convivencia o afronten problemas importantes de nuestra sociedad.