Las intensas lluvias de los últimos meses en España están configurando un escenario de riesgo de cara al verano. La proliferación de vegetación herbácea y matorral generará una gran cantidad de combustible fino que facilitará incendios más rápidos, intensos y difíciles de controlar.
No es una hipótesis: ya lo hemos visto. Los incendios forestales no se previenen solo con hidroaviones o brigadas; esos medios actúan en la extinción. Confundir extinción con prevención es un error. La verdadera prevención está en la gestión del combustible vegetal, en la planificación y en la aplicación de los Planes de Actuación Municipal frente a Incendios Forestales.
Hablamos de agricultura, infraestructuras energéticas, líneas eléctricas y carreteras. Cada euro invertido en prevención evita costes mayores en daños ambientales y pérdidas económicas. El verano empieza ahora. Prevenir no es una opción, es la única estrategia eficaz.
Director gerente de Tesicnor*