En su próxima y última recepción a los Reyes Magos como alcaldesa, Yolanda Barcina no les pedirá la captación de los canales de ETB en la TDT. La estrella digital no viene del Oriente remoto sino de la vecina Euskadi. Además, las alforjas de los camellos no la traerían como un regalo para los ciudadanos pamploneses y navarros, sino como un encargo a pagar contra reembolso. La presidenta de UPN lo razona: "Si Navarra no ha querido tener una televisión autonómica para no pagarla con dinero público, no vamos a pagar la de otra comunidad". Torpe treta argumental. Navarra quiso montar una radiotelevisión pública en tiempos de Urralburu (al que sería director general, el presidente se lo anunció en la fiesta nupcial), pero desistió por razones económicas. Cierto y sensato. Desde entonces, Navarra ha gastado dinero público en sucedáneos de televisión autonómica: mediante convenios con RTVE (ente público) para que su centro territorial ampliara la programación regional, y, ¡bochornoso!, con inyección millonaria a canales privados para que difundan los actos institucionales y doren la píldora al Gobierno de UPN y asociados constitucionalistas. Al PSN aún le sabía a poco la partida consignada en los Presupuestos forales para 2011. Se trata, por cierto, de emisoras en origen locales a las que se facilitó la plantación de postes repetidores para ampliar su cobertura. Locales por su inicial radio de acción, pero con escaso apego al territorio en la mayor parte de los contenidos de su programación. Por ejemplo, es más fácil escuchar castellano con acento sudamericano que euskera. Con ese dinero público, el Gobierno compra tiempo, propaganda y docilidad. La captación de la ETB en Navarra interesa a los dos gobiernos. Por eso firmaron un convenio, que se quedó en la foto. Al de Vitoria, por dignidad; al navarro actual, por concesión resignada a una cualificada demanda social. Al de la CAV, para aumentar audiencia y veta publicitaria; al de Navarra, para cubrir carencias. Como mínimo, una programación audiovisual en euskera y la pelota a mano profesional. Hasta Roberto Jiménez (PSN) lamentó no haber podido ver la final del Cuatro y medio. Quería analizar el juego de zurda para arrimarse a pared izquierda e intentar poner la suya en forma ante el próximo torneo electoral. Cada Administración ha de costear su beneficio. A la dirigida por UPN, le cuesta asumirlo por la fobia al sentimiento nacionalista vasco e, incluso, al vasquista, y por su trabajada contención del euskera a los reductos actuales. La víscera sobre la convivencia y el intelecto. CDN aporta parecer: "Ninguna ilusión" lo del pago por captar la ETB. Los convergentes tienen algo en común con la televisión analógica. También les afectará el apagón. A partir de mayo.
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