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UPNA

la presidenta Yolanda Barcina impartió una lección magistral en la inauguración del curso académico de la UPNA. Diversas materias: 1) Escapismo: ante la presencia de estudiantes en la principal, accedió al recinto por una puerta alternativa. Mejor un monólogo en la tribuna -vacíos los asientos de la representación estudiantil- que un encuentro con alumnos en la calle. 2) Zoología: la estrategia del halcón. Utilizó escoltas armados de paisano y policías antidisturbios uniformados para neutralizar cualquier protesta e interrupción, quejas "normales" para la vicerrectora de Estudiantes y "legítimas" para la mayoría del Parlamento. Presencia e intervención policial en el campus, una violación de la autonomía universitaria. Los políticos asistentes no corrían peligro; solo sus oídos. 3) Justicia distributiva: a finales del curso pasado, Barcina cobró dinero de la universidad sin ejercer actividad docente o investigadora alguna; a comienzos de este, algunos estudiantes cobraron empujones de la Policía Foral por querer demandar un mejor ejercicio de la actividad académica. La asesoría electoral prepara un fotomontaje: la cara de Barcina en lugar del rostro de la vicerrectora Vírseda en su fotografiada y decidida interposición entre policías y alumnos. 4) Prácticas de infamia: en su afán de hostigar a la UPNA, el Ejecutivo de UPN desveló que el servicio universitario de Protocolo y Comunicación colocó a dos empleados vinculados a la izquierda abertzale en el control de acceso de autoridades e invitados: un expreso de ETA con condena cumplida y un militante histórico. El Gobierno trasladó su malestar al Rector. Nulo respeto a dos personas con sus derechos civiles intactos. Un posado de Barcina con ambos hubiera tenido efectos más conciliadores que aquel mitin montado en un pueblo delante de una pared con una pintada de ETA. 5) Oportunismo: acatado el mandato centralista de supresión de la paga extraordinaria de diciembre de 2012 a los funcionarios (pérdida de poder adquisitivo adicional al recorte de salarios), plantea un adelanto temporal de las extras de los tres próximos años, a cobrar en enero y julio. ¿Y si el Gobierno central suprimiera alguna? ¿Devolución o desobediencia? Quizá haya oído en Palacio psicofonías con la voz de Rafael Gurrea (UPN), curtido conocedor de la sociología electoral navarra: "Si tocamos a los funcionarios, perderemos las elecciones". 6) Poda: quiere amputar del tronco institucional la oficina del Defensor del Pueblo, emanada del Parlamento y concebida para defensa de los ciudadanos ante la Administración. Otra cosa es que la designación de su responsable se inserte en el mercadeo político. O igual se postula como Defensora para sumar otro complemento retributivo. Barcina, arartekoa.