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Apropiación

¿Por qué se persignaban las autoridades en la primera piedra del futuro cuartel de la Guardia Civil en Fitero? Por lo que le pueda pasar a un presunto delincuente que sea introducido en ellas, podría pensar un lector de los informes de Amnistía Internacional. El ministro ultracatólico, la presidenta del Gobierno foral, el alcalde, el mando de la Benemérita, el Obispo y su ayudante se santiguaban al convertir un acto público -en un Estado de Constitución no confesional- en patrimonio de una confesión religiosa. El respeto a la máxima norma legal se lo pasaron por el arco de su mayoría absoluta. Barcina, vestida para la ocasión de gaviota pepera, revoloteaba encantada alrededor del ministro promotor de condecoraciones a Vírgenes. Para colmo indignante, el PSN fue decisivo en el fracaso del intento parlamentario de reprobarlo. Lo rancio encuentra en Navarra su decorado más natural. La Comunidad Foral ha acogido el congreso "Religión y Escuela, una realidad de futuro", el primero sobre la asignatura de Religión en Navarra. El Arzobispo de Pamplona, Francisco Pérez -de procedencia episcopal castrense- valora que "dar Religión en las aulas es un signo de progreso". Satisfecho con unos aspectos de la LOMCE, insatisfecho con otros, la cowertura legal queda corta a sus pretensiones (obligatoriedad en todos los niveles). Para el Arzobispo, evangelizar es llevar a los alumnos "lo más precioso del ser humano". La evangelización en cualquier creencia -la católica en este caso- procede en familias, colectivos y templos correspondientes. En la escuela pública, no. Ni siquiera en un país donde, bajo el eufemismo de concertada, se ha otorgado carácter público a la escuela religiosa privada del franquismo. La Historia de las Religiones puede tener algún sentido académico, pero la evangelización ("una educación concorde a sus ideas y su sentido moral de la vida") constituye intromisión en la docencia pública. Nos quieren genuflexos a su ideario.