Desvelados sus presentadores en Navarra: Yolanda Barcina y Roberto Jiménez. Será su entrada en 2015, año electoral en el que ninguno será cabeza de cartel para alivio de la ciudadanía en general y de UPN y PSN en particular. Todo está pactado, salvo un fleco: quién se queda con los cuartos dentro del protocolo pedagógico que trata de orientar la precisión en la ingesta de las uvas. Lo que sí está convenido es que, una hora más tarde, den las campanadas para los navarros en Canarias, de modo que una misma noche cobren por dos sesiones de trabajo como hicieran en la Junta de Fundadores de Caja Navarra. Los navarros en el archipiélago canario, residentes o desplazados por vacaciones navideñas, podrán seguir las campanadas a través de una televisión isleña en conexión con Navarra Redifusión. Gestión hecha por el foralérrimo Jaime Ignacio Del Burgo, quien mantiene relaciones de influencia desde que jugara cedido en el grupo parlamentario de Coalición Canaria en el Congreso de los Diputados. El vestuario de los presentadores también está acordado: Yolanda lucirá un modelo de color rojo foral, con el detalle de una gaviota azul sobre el corazón. Roberto vestirá (sus modales son incompatibles con el verbo lucir) un traje de pana, metáfora de la regeneración socialista hacia los orígenes ideológicos del partido. La irrupción de los presentadores, espectacular: descenso en tirolina desde lo alto del Monumento a los Fueros hasta el balcón del Palacio de Navarra. La única cautela de Barcina es que ni Catalán ni Sanz le coloquen los arneses. Las campanadas oficiales serán las de la campana María, pero Barcina y Jiménez exhibirán en sus muñecas los relojes de lujo que recibieron de Caja Navarra (un Müller de 4.000 euros, ella; él, un IWC -diseño más deportivo- de 3.000 euros) y que devolvieron por el escándalo social habido al conocerse el regalo. Sin embargo, han querido recuperarlos testimonialmente. Para su despedida. La mejor campanada.