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Patria

domingo de Resurrección. Hoy es el Día de la Patria Vasca/Aberri Eguna. Para resucitarla, antes hay que crearla. En el caso de Navarra y de acuerdo con el ordenamiento jurídico vigente, habría que activar la Disposición Transitoria Cuarta de la Constitución por parte del Parlamento Foral y que el pueblo navarro refrendara la incorporación a la Comunidad Autónoma Vasca; o sea, la unidad territorial de la vertiente sur del proyecto político abertzale, la que corresponde al Estado español. ¿Lo hará un hipotético gobierno alternativo? Bildu tendría que promoverla, Geroa Bai quedaría feo que no lo hiciera y Podemos, que no es nacionalista, es de consultarlo todo; o de eso presume. ¿Alguien más echaría una mano? Con el PSN, que no cuenten. ¿La activaría el Ejecutivo del cambio sin la certeza previa del apoyo mayoritario de la sociedad o afrontaría el desafío? La consecuencia inmediata del rechazo es una moratoria de cinco años en la posibilidad de repetir la consulta. Trabajemos con la hipótesis de apoyo a la unidad territorial. Incluso de una mayoría nacionalista favorable a la independencia del nuevo ente político-administrativo reflejada en sus instituciones representativas. Según los constitucionalistas, toda aspiración política tiene cabida en la Carta Magna. De momento, esa opción es falaz: no se permite la secesión de parte alguna del territorio español. ¿Llegarán a tener mayoría cualificada en las Cortes las formaciones políticas favorables a la inclusión del derecho de autodeterminación en una reforma constitucional o una nueva Constitución? Lo de Navarra en Euskadi es factible como consulta y posible como decisión. Al menos hasta que una revisión constitucional reviente la Transitoria Cuarta. A partir de ahí, el objetivo de la independencia parece misión casi imposible. Aberri Eguna seguirá con su carácter de expresión reivindicativa o de aspiración política. No de fiesta oficial de celebración nacional. Largo tiempo. Aún.