Pederhostia
pederastia: inclinación erótica hacia los niños; abuso sexual cometido con niños. Eso significa. Se escriba en alfabeto latino, griego, árabe, hebreo; con pincel, lápiz, bolígrafo, pluma estilográfica, tiza, teclado; en pared, suelo, pizarra, papel, pantalla, pancarta; con hojas caídas, monedas, piedrecitas, rubíes? U hostias consagradas. Sacrilegio: lesión o profanación de cosa, persona o lugar sagrados. Para los católicos, tan sagrada es una hostia consagrada como una persona bautizada. En una está el cuerpo de Cristo; la otra es un templo de Dios. El escándalo y la indignación excitan a la sociedad católica cuando alguien profana una hostia consagrada, pero el silencio ha sido universal y atronador -largo en el tiempo- cuando clérigos habilitados para consagrar el pan han profanado por miles, de pensamiento o de obra, cuerpos infantiles o adolescentes. También en la católica Navarra. El Vaticano ha tomado ahora cartas en el asunto, con tanta resignación como incomodidad -irritación en algunos casos- por la actitud del Papa Francisco. Ahora, pero no porque lo haya sabido ahora. ¿Acaso se han visto fulminantes manifestaciones de protesta de fieles católicos ante los Arzobispados, parroquias o conventos afectados? ¿No merecería mayor malestar y alboroto la pederastia cierta de clérigos que lo considerado como aberración de un performer? La pederastia causa perjuicio físico y psicológico en cuerpos y mentes en formación. Puede llegar a ser irreversible. Daña. La denuncia pretendidamente artística de la pederastia en la Iglesia católica ocasiona irritación por invasión de determinada sensibilidad. Es transitoria. Ofende. En un Estado aconfesional, la jerarquía municipal obedece a los principios de libertad de expresión y de creación. Acoger no necesariamente equivale a compartir. Los quejosos ven la paja hiriente en el ojo ajeno y no han querido ver la viga viciosa y corruptora en el seno de su institución. Pecado de soberbia.