De lunes

'Binge drinking'

17.02.2020 | 10:26

a los niños y niñas de Navarra no hay que darles a probar alcohol porque a lo largo de su vida se lo van a encontrar, decía una persona que conozco. Lo que se dice probar no es que te dieran, pero en tiempos pasados sí que había una aproximación a edades tempranas. Desde la copita de Rayo de Sol en los cumpleaños familiares hasta las gotas de cognac (con leche caliente) para el catarro o el dolor de muelas, pasando por el patxaran, el lumunba, el butano o la vaca verde en las primeras farras juveniles y los vinazos, por su precio asequible, en la adolescencia tardía cuando quedábamos para "ir de vinos". A nadie parecía que aquel coqueteo semicontrolado con esa droga popular pudiera ser tan perjudicial como ahora se nos presenta. El Informe Estudes, fruto de una encuesta a estudiantes de entre 14 y 18 años, ha vuelto a encender las alarmas y la juventud navarra se sitúa a la cabeza del consumo de alcohol con sus perniciosas consecuencias. Y dicen las autoridades sanitarias que hay que tomar medidas y que hay que seguir abordando "la alta permisividad y tolerancia social y familiar de consumos excesivos". Ojo al dato, nos ponen en la diana a padres, madres y educadores en general. Esta encuesta refleja los consumos de alcohol, tabaco y cannabis en los últimos 13 años y concluye que, aunque desde 2006 hay una tendencia a la baja, el alcohol –consumido por 4 de cada 10 estudiante de modo intensivo en fin de semana o fiestas–, es el principal problema de esta población joven. Dicen que el atracón, el llamado binge drinking, está haciendo estragos y no les falta razón, el abuso es malo en todas sus manifestaciones pero, por favor, que alguien diga como revertir unas costumbres sociales tan arraigadas en nuestra cultura. Fácil es decir y escribir moderación, pero ¿cómo abordarla?