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Editorial

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Volkswagen inyecta optimismo

La dirección de la planta confirmó que maneja cifras de producción muy elevadas para 2027 que supondrán la creación de cientos de empleos y despejan a corto plazo el horizonte industrial: pero hay retos pendientes

Volkswagen inyecta optimismoPatxi Cascante

El anuncio de Volkswagen Navarra al comité de empresa, que debería traducirse en cifras de producción récord en 2027 y en la contratación de hasta un millar de trabajadores eventuales, supone una muy buena noticia para la Comunidad Foral, que tiene todavía en la automoción a su principal sector económico y en la planta de Landaben a su primer centro productivo. Aunque la obligación de cualquier Gobierno de Navarra es procurar la mayor diversificación del tejido productivo navarro, una Volkswagen en forma, trabajando a pleno rendimiento, supone una inyección de vitalidad que se percibe mucho más allá de los polígonos industriales. Cada empleo directo que genera VW contribuye a consolidar empleo indirecto y fortalece un sector automotriz que en Navarra genera unos 12.000 puestos de trabajo.

A falta de una concreción que no llegará hasta octubre, cuando el grupo dispondrá ya de unas estimaciones de ventas más precisas, las estimaciones actuales no pueden ser más positivas y no obedecen ni mucho menos a una casualidad. Son el producto de años de trabajo que han permitido a la planta contar a con cuatro modelos asignados, la cifra más alta de su historia. Además, el grupo alemán, cuya estrategia eléctrica ha resultado hasta ahora algo errática, parece haber enderezado el rumbo, mejorando de manera sustancial las prestaciones de sus nuevos vehículos, así como su tecnología.

De éxito de estos coches depende en buena medida el futuro de la marca y de su actividad en la Comunidad Foral de Navarra, que ofrece en todo caso un entorno muy apropiado para la fabricación de coches. Landaben es, en palabras de los propios dirigentes del grupo, la única fábrica capaz de competir con Asia, cuyos fabricantes son extraordinariamente ágiles y productivos. El mérito es, en buena medida, de una plantilla que demuestra, año tras año, elevadas cifras de calidad y productividad.

El anuncio confirma que Navarra sigue siendo un terreno fértil para la industria, pero no hay espacio para el conformismo. Con otras fábricas cercanas, como la de Martorell, necesitadas de la adjudicación de nuevos modelos, el objetivo de Navarra, una de las comunidades que más ha incentivado la movilidad eléctrica, debe ser asegurarse que los dos coches eléctricos asignados se quedan en la fábrica a partir de 2028. Y, si es posible, recibir alguna adjudicación más.