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Mesa de Redacción

Alicia Ezker

Brutal choque de trenes

Brutal choque de trenesEFE

En un mundo donde la movilidad, por trabajo o por placer, está a la orden del día, los accidentes, sean donde sean pero sobre todo si son cerca, impresionan todavía más porque cualquiera de nosotras o de nuestros familiares o amigos podrían ser pasajeros en el vehículo siniestrado.

Todas las desgracias que provocan dolor y muerte nos conmocionan, pero tragedias como el choque de trenes de este domingo, en el que al menos 40 personas han muerto y más de un centenar resultaron heridas, algunas de gravedad, impactan de una manera brutal. Resulta fácil imaginarse en uno de esos vagones en los que una se entretiene mirando por la ventanilla, mientras la pasajera de al lado sigue una película de vídeo en el móvil o va adormecida y el de adelante escucha música abstraído con sus cascos. Unos asientos más allá una pareja conversa, mientras en la fila de enfrente hay quien lee un libro. Todo transcurre con tranquilidad en esa atmósfera que se crea en un tren, considerado desde siempre como uno de los medios de transporte más seguros.

Pero de pronto, en segundos, todo se convierte en un fundido en negro, en un amasijo de hierros y de dolor. Por cercanía periodística y por lo terrible del suceso, lo ocurrido en Córdoba nos retrotrae a aquel fatal accidente de Uharte Arakil hace casi 30 años. Entonces y ahora lo importante es poner por delante el respeto a las víctimas y a la verdad. Socorrerles en todo lo necesario. Esperemos que el nuevo ecosistema pseudo informativo y partidista no descarrile ante este tremendo accidente del que se conocerán las causas en unos días, con la correspondiente investigación. Y también habrá espacio para las responsabilidades técnicas y políticas si las hubiera. Todo llegará. Pero hoy toca ponerse en la piel de las víctimas, sus familias y los supervivientes, para mirar, escuchar, opinar e informar. Con empatía, solidaridad y prudencia. Sin perder el tren de la ética y el rigor porque esa vía no lleva a ninguna parte. l