En los años 90 en Iruña había múltiples asociaciones que defendían desplazarse en bicicleta, ser una ciudad más verde, la limpieza del río Arga y la utilización de sus orillas como pulmón verde de Pamplona,que Iruña fuera una ciudad euskaldun, muchos de nosotros aprendimos euskara gracias a AEK y IKA en esos años, que hubiera lugares alternativos de cultura, que se primara al peatón y al ciclista, que desaparecerían las centrales nucleares, que no tuviéramos que ir a la puta mili, que cada uno vistiera y se acostara con quien quisiera, etcétera.
En resumidas cuentas la minoría social que ahora es mayoría social quería una ciudad plural, abierta, euskaldun, ecologista, antimilitarista y culturalmente alternativa.
En este momento Iruña se parece mucho a lo que muchos pedíamos en esos años, cada uno en su movimiento social o vecinal.
Con posterioridad en el año 2008 se propuso la idea que vertebraría toda la ciudad y haría que el coche no fuera fundamental en los desplazamientos de los barrios y localidades periféricas, y que nos haría ser una ciudad vanguardista, el tranvía. Sí, señores, qué invento, ya teníamos tranvía, pero lo eliminaron los de siempre, los conservadores. La dicotomía de esta ciudad es esa gente abierta y muy abierta y gente cerrada y muy cerrada, quizás por eso existe San Fermín, porque durante 8 días Iruña es la ciudad más abierta del mundo. Y a la vez mantiene sus tradiciones.
Ahora es el momento, tenemos una ciudad fantástica, donde nos podemos desplazar andando, en bici, en autobús a muchos lugares, pero no a todos, nos falta un medio de transporte que nos una sin utilizar el coche. Las distancias ya son significativas y van a ser cada vez más, el metro es la solución más igualitaria pero quizás a Iruña no le haga falta como no le hace falta a Gasteiz, y no me vale la excusa de que el futuro son los autobuses eléctricos urbanos articulados. Caemos en el mismo error, otro vehículo un poco mayor junto a los coches, utilizando las mismas rutas que no unen la ciudad. La solución es el tranvía circular que recorra toda la cuenca y que esté conectado a trenes de cercanías que unan todo Navarra, el AVE me parece correcto, pero si no va acompañado de toda esta infraestructura no nos lleva a nada. Todos los medios de transporte públicos son compatibles, no se tiene que incompatibilizar ninguno. Iruña crece y no nos estamos dando cuenta, se va a convertir en una ciudad de tamaño mucho mayor, me refiero a su cinturón industrial, a lo que llamamos la Cuenca, Navarra crece, Iruña crece.
Copiemos a las ciudades y provincias de nuestro entorno por favor, Donostia, Bilbo, Gazteiz, Zaragoza.
Es el momento de dar el salto y tener tranvía que posibilite llevar la bicicleta, llevar un perro, hacer compras, ir a trabajar incluso a un polígono industrial, aunque no pueda haber las paradas suficientes para que lleguemos hasta la puerta de nuestro trabajo.
El coche lo debemos guardar para desplazamientos fuera de la ciudad, vamos avanzando pero ahora, alkaltea, construyamos una ciudad entre todos con la mejor calidad de vida del mundo, en la que se pueda ir en bici, andando, autobús, microbús, tranvía a cualquier lugar y el coche guardadico en casa, si se quiere tener, que sea para desplazarnos fuera de nuestra amada ciudad.
La amabilización del Casco Viejo fue realizada por ustedes, espero como vecino que el soterramiento del tráfico de Sanduzelai sea una realidad, en octubre lo decidimos. Que el paseo de Sarasate sea una única superficie y se peatonalicen las calles anexas, que se sigan construyendo carriles bicis con velocidad y a poder ser quitándole espacio al coche. Nos costará a todos acostumbrarnos a dejar el coche en casa pero a la larga nos daremos cuenta de que la utopía se ha convertido en realidad, además no tenemos otra. El presente y el futuro es la utopía que planteábamos muchos jovenzuelos por los años 90 y que ahora somos maduritos.
El autor es licenciado en Sociología y experto Medioambiental y fue insumiso en los años 90