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Colaboración

Cuidar no puede significar precariedad

Cuidar no puede significar precariedadE.P.

En mayo se cumplen cinco años del inicio de las negociaciones del primer convenio del sector de residencias de Navarra. Cinco años de esfuerzo sindical, reuniones y movilizaciones por parte de las trabajadoras y los trabajadores del sector para lograr un acuerdo que dé estabilidad y consolide unas condiciones laborales justas. Sin embargo, después de todo este tiempo no hay nada.

Desde UGT-Servicios Públicos queremos denunciar la situación insostenible que están viviendo las trabajadoras de las residencias y centros de día de la tercera edad de nuestra comunidad. Mientras las personas trabajadoras siguen con los salarios congelados y con sus condiciones ya precarias estancadas, la negociación no avanza y todo se ha quedado en meras intenciones por parte de las patronales y del Gobierno de Navarra.

Estamos hablando de más de 5.000 personas trabajadoras del sector en la comunidad foral, mayoritariamente mujeres, con trabajo a turnos, en fines de semana, en festivos, percibiendo el salario mínimo legal…. Y pese a todo esto, y pese a ser un colectivo fundamental y esencial para el cuidado de nuestros mayores, la negociación sigue estancada.

Los centros de trabajo cuentan con plantillas insuficientes en todas las categorías, sobre todo en gerocultoras, lo que provoca una sobrecarga física y mental constante a las trabajadoras. Una situación que arrastran desde hace muchísimos años y que les acaba pasando factura en su salud. La mayoría desarrolla enfermedades y lesiones que ni tan siquiera se reconocen como enfermedad profesional, lo que obliga a las trabajadoras a acudir a su puesto de trabajo con dolor y en unas condiciones no óptimas para desarrollar su labor.

A ello se suma que estamos hablando de unas plantillas envejecidas. La edad media supera ya los 55 años y muchas profesionales llegan al final de su vida laboral en unas condiciones físicas muy deterioradas.

Además, el trabajo a turnos y durante los siete días de la semana dificulta la conciliación de la vida laboral y familiar, impidiendo a este colectivo el desarrollo de una vida personal y familiar de calidad.

A todo esto se suma la invisibilidad que sufren las personas trabajadoras del sector de cuidados, la falta de reconocimiento profesional de un trabajo que desde UGT Servicios Públicos consideramos esencial para toda la sociedad. Estamos hablando de personas con una cualificación profesional de más de 2.000 horas de formación, que les capacita para atender a las personas mayores en una etapa especialmente vulnerable de sus vidas.

Muchos jóvenes se forman hoy en día en este sector, siendo uno de los ciclos formativos más demandados en nuestra comunidad. Sin embargo, la realidad laboral que se encuentran, con condiciones laborales precarias, bajos salarios y escaso reconocimiento social a esta profesión, hace que abandonen el sector para buscar nuevas oportunidades.

No podemos obviar que las personas que se dedican a los cuidados también deben ser cuidadas. Cuidar no puede significar dejarse la salud y vivir en la precariedad. Los cuidados nunca serán de calidad si quienes cuidan no tienen condiciones dignas.

Por todo esto, desde UGT-Servicios Públicos defendemos que la firma del primer convenio de residencias de Navarra no puede retrasarse más. Exigimos al Gobierno de Navarra y a las patronales un compromiso real, seriedad y responsabilidad para cerrar de una vez este convenio.

Es el momento de dar un impulso definitivo a la negociación. Por las trabajadoras y por la dignidad del sector, necesitamos un convenio ya.

La autora es responsable del Sector de Residencias de UGT Servicios Públicos Navarra