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Tribunas

Homeopatía: respuesta al informe de la AEMPS

Homeopatía: respuesta al informe de la AEMPSE.P.

Ante el informe de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) sobre la “evaluación de la eficacia y seguridad de la homeopatía” en la que concluye que no existe evidencia científica que avale la eficacia de la homeopatía en ninguna patología y advierte del riesgo de provocar el abandono de tratamientos médicos necesarios, las personas que nos cuidamos con homeopatía y estamos asociadas a Similia Navarra estamos indignadas y decepcionadas una vez más. Desde hace años el acoso a la homeopatía está siendo constante, con altibajos en intensidad, pero repitiendo siempre la misma cantinela. Para esto, pensamos, que no habría sido necesario un estudio tan “riguroso” para emitir este informe.

Como personas que nos tratamos con homeopatía y por tanto, que hablamos desde nuestra experiencia, decimos, en primer lugar, que no creemos en la homeopatía, sabemos por nosotras mismas que la homeopatía funciona y que además hay numerosos estudios científicos que así lo demuestran.

Aunque el tratamiento homeopático también puede tratar enfermedades específicas de manera genérica, una característica importante de la medicina homeopática es que no trata enfermedades sino a personas con enfermedades. De ahí que personas distintas con la misma enfermedad sean tratadas de distinta forma. Esta es una gran diferencia con respecto a la medicina alopática.

En nuestra asociación consideramos que las personas debemos tomar un papel activo en el cuidado de nuestra salud, acercándonos a lo que Gema Tenas explicó en el día mundial del melanoma, nos vemos más como hacientes que como pacientes. Asimismo, nos gustaría subrayar que quienes nos tratamos con homeopatía lo hacemos, desde hace años, con alto grado de responsabilidad y cuidado sobre nuestra salud. ¿De verdad alguien puede pensar que si no funcionara seguiríamos malgastando nuestro dinero en esa medicina, teniendo prepagada nuestra Seguridad Social y poniendo en riesgo nuestra salud?

Aunque somos personas usuarias y no profesionales de la homeopatía, también nos interesamos por conocer cómo funciona y todos sus efectos, igual que lo hacemos con la medicina alopática cuando hacemos uso de ella. Porque sí, tanto pacientes y médicos homeopáticos utilizamos cuando lo necesitamos y de manera racional los tratamientos convencionales alopáticos.

Sabemos que los medicamentos homeopáticos son medicamentos legalmente registrados por la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios, con base legal española y europea (paradójicamente esta agencia es la misma que acaba de publicar el informe del que tratamos). En la web de la AEMPS se puede visualizar todos los medicamentos actualmente en el mercado. Estos medicamentos son considerados por la normativa legal como medicamentos especiales (al igual que los radiofármacos, vacunas, gases medicinales, medicamentos de plantas medicinales y otros) que no pueden evaluarse con el mismo marco metodológico que los medicamentos industriales, fármacos, convencionales. Por eso son especiales. En el caso de los homeopáticos, por sus especiales características de débil concentración de principios activos y las dificultades para aplicarles la metodología estadística convencional sobre ensayos clínicos, la legislación española estableció un registro simplificado especial siguiendo la normativa europea (Directiva 2001/83/CE) aplicable exclusivamente a medicamentos homeopáticos sin indicaciones terapéuticas aprobadas: no se exige demostración de eficacia clínica para una determinada enfermedad, pero sí se exige calidad y seguridad.

Esto no quiere decir que los medicamentos homeopáticos carezcan de eficacia, sino que su utilización terapéutica según el método homeopático hace muy difícil la realización de ensayos clínicos siguiendo la metodología convencional. Por tanto, no se debe confundir que esté regulado sin una indicación terapéutica aprobada con falta de eficacia, si el medicamento es utilizado siguiendo el método homeopático.

Nuevamente tenemos que reivindicar nuestro derecho a elegir el tratamiento que consideremos más oportuno, como lo ampara la Carta Europea de los Derechos de los Pacientes, la Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente, la Declaración de Lisboa de la Asociación Médica Mundial y la Resolución del Parlamento Europeo sobre el Régimen de las Medicinas no Convencionales de 29 de mayo de 1997.

Desconocemos los intereses que hay detrás de querer desprestigiar la homeopatía. Tampoco entendemos cómo se plantea y se lleva a cabo una evaluación científica sobre la homeopatía en la que no participan las y los profesionales de la homeopatía ni sus pacientes. Perplejidad. Es como si se quisiera hacer una evaluación de un tratamiento de corazón y no participaran especialistas en dicha disciplina ni pacientes con problemas coronarios.

Respecto al efecto placebo, ciertamente es un efecto que puede darse, al igual que en el resto de medicinas. Ahora bien, ¿cómo se explica dicho efecto en la infancia, en los animales y en la agricultura? O incluso, ¿cómo se explica que los cultivos celulares respondan a diluciones homeopáticas? Además, ¿desde una perspectiva científica es lógico y ético pensar que cientos de miles de personas en el mundo se curan, los animales y cultivos mejoran y los cultivos celulares responden por efecto placebo, en lugar de confiar y dar evidencia empírica a la idea de que la homeopatía funciona?

Como se expone en el Informe Anual del Sistema Español de Farmacovigilancia de Medicamentos de Uso Humano, en Europa, al año, fallecen 197.000 personas por reacciones adversas a medicamentos convencionales, siendo la quinta causa de muerte de los pacientes fallecidos en los hospitales con un coste de 79 billones de euros. Desconocemos el número total, puesto que solo se habla de personas fallecidas en hospitales. ¿No les parece esto escandaloso? ¿No les parece este tema digno de una evaluación científica en profundidad y reducir o eliminar estas muertes? ¿Dónde queda el principio de no causar daño al paciente?

A estas alturas ya sabemos que desconocemos mucho más que lo que conocemos, que no hay una única verdad y que la perfección no existe. Por eso necesitamos mayor grado de humildad y seguir trabajando y estudiando para dar mayor bienestar a las personas, especialmente a quienes lo pasan peor.

Firman este artículo: Arantza Guruceaga, Andoni Fuentes y Marisa Aristu Miembros de la Junta de la Asociación de Usuarias/os de Homeopatía Similia Nafarroa