Un gol de Claudia Jiménez, o Claudia G, como se lee en su camiseta con el dorsal número 9, fue providencial en el último partido ante el Alavés para conseguir el empate que le permite a Osasuna Femenino pelear, de nuevo, por ascender a la Liga F, la máxima categoría. El conjunto navarro recibe este sábado en Tajonar (16.00 horas) al Villarreal CF en la primera eliminatoria a la que se enfrentará y que se resolverá, ya el próximo domingo, por tierras castellonenses. El objetivo, recalca la delantera madrileña de 26 años y máxima artillera de su equipo con nueve goles, pasa por hacer valer el apoyo de su público para lograr un buen resultado que les permita ir, sin tantas urgencias, al partido definitivo. Alba Fundación-Valencia protagonizarán la otra semifinal. Cuatro equipos en busca de la preciada plaza por jugar en lo más alto del fútbol, ahí donde quiere estar la jugadora rojilla que, tras fichar esta temporada por Osasuna, puede cumplir su sueño de jugar en la elite el próximo curso.

¿Cómo están los ánimos en el vestuario?

La verdad es que estamos muy contentas, porque se nos complicó el tramo final de la temporada y parecía que, a lo mejor, no llegaba este play off. Pero muy contentas de certificarlo al final. Para muchas jugadoras será la primera vez que juguemos por una fase de ascenso a la máxima categoría, como yo. Eso te motiva mucho. Ahora, deseando que llegue ese primer partido. Al ser a ida y vuelta, con un poco de tensión también a ver qué se da en Tajonar, para luego ir allí.

Después de intentos fallidos previos, ¿la sensación es que ahora se está más cerca de lograr ese objetivo?

Sí. Nos hemos equivocado bastante, pero también hemos hecho cosas bien. Queremos afrontar esta fase de ascenso como una nueva competición y quitarnos esa mochila de errores. Lo sentimos cada vez más cerca. Tenemos la misma oportunidad que el Villarreal y vamos a intentar hacerlo de la mejor forma posible para pasar la eliminatoria.

Osasuna se ha ganado de nuevo el derecho a pelear por el ascenso.

Así es. La temporada ha sido un poco irregular, pero estamos aquí y hemos aprovechado la oportunidad que se nos dio en el último partido ante el Alavés. Tenemos ganas. Osasuna es un club muy ambicioso, nos lo han transmitido a las jugadoras, y yo he sentido eso desde que llegué: ambición, ganas, coraje y no rendirse hasta que te quedes sin oportunidades.

Ambición, ganas... ¿Hay presión o no?

En el vestuario, ahora mismo, no existe presión. Sí que lo sentimos como una locura. Vivir algo que muchas no lo hemos experimentado antes. Pero presión, no. Y mejor que sea así, porque jugará a nuestro favor.

El primer partido ante el Villarreal es este sábado en casa, en Tajonar. ¿Qué hay que tener en cuenta de este rival, que le ha tomado la medida a Osasuna esta temporada?

Es verdad que en la Liga, el Villarreal nos ha ganado los dos partidos. Eso no significa que vaya a hacer lo mismo en esta tercera. Lo tenemos más estudiado. Hemos afrontado unos finales de temporada distintos. Además, hay que tener en cuenta el tirón que está dando Tajonar. En el último partido ante el Alavés, incluso lloviendo muchísimo, acudió bastante gente. Desde dentro se nota ese apoyo. Esperemos que este sábado esté lleno y nos ayuden a luchar. Sobre todo para conseguir algo positivo en esta ida e ir luego al partido de vuelta no tranquilas, pero con un poco de ventaja.

“La clave va a estar en olvidar la mochila de la Liga. Recordar que es una nueva competición y creernos que somos buenas, que lo somos”

No es una eliminatoria a 90 minutos, sino a 180.

Eso es. Ellas cuentan con el factor campo en ese partido definitivo y, en caso de empate, pasarían ellas al haber acabado mejor clasificadas (el Villarreal acabó sexto y Osasuna, séptimo). Eso puede jugar un poco en “nuestra contra”. Por eso queremos matar la eliminatoria antes, en nuestra casa, y que no nos pille el toro.

¿Dónde cree que puede estar la clave para superar a este Villarreal?

Yo creo que en olvidar esa mochila de la Liga. Recordar que es una nueva competición y que todas partimos desde el mismo punto. Creernos que somos buenas, porque lo somos. Lo demostramos cada día entrenando. La gente que viene a vernos ve el trabajo que hacemos. Confiar en ello y en el mensaje del cuerpo técnico: cuando entremos en el campo confiar en la que tenemos al lado y en lo que nos dice el entrenador. Ir todas a una, pase lo que pase, ya que en un partido pueden darse momentos en los que vaya bien y otros en los que vaya mal. Es una eliminatoria a 180 minutos y, lo que pase en los primeros 20, por ejemplo, no significa nada. Aún hay bastante tiempo por delante.

La otra semifinal enfrentará al Alba Fundación y al Valencia. ¿Se fijan también en ella o sólo cabe ahora mismo centrarse en la propia?

Sólo tenemos ojos para el Villarreal. Si no pasas esta eliminatoria, da igual lo que ocurra. Además, yo soy de las que piensa que, para ascender, hay que ganar a todos. Estamos empezando por el Villarreal, esperemos superarlo y luego, venga quien venga, a por él.

Un gol suyo dio la clasificación para el ‘play off’ ante el Alavés. ¿Qué se le pasó por la cabeza en el momento de marcar?

Quedaban unos 20 minutos y ya se estaba empezando a notar la tensión. Íbamos perdiendo y nos podíamos quedar fuera del play off. Yo recuerdo impactar con el balón y no pensaba que iba a ser gol, porque no pude darle con fuerza. Pero, cuando vi que entró, fue un plus de motivación. Vi las caras de mis compañeras y empezamos a volver a creer. Ese gol nos empujó a ir a por el segundo, que no llegó, pero nos dimos cuenta de que éramos capaces de competir a un todopoderoso Alavés, que tiene un equipazo y acaba de ascender. Les plantamos cara y pudimos haberles ganado.

La delantera rojilla, en un momento de la entrevista. Oskar Montero

El resto del partido se habría hecho eterno.

Sí. Además, con la climatología que había, todo pesaba más y era mucho más duro.

Imagino que estos goles, y siendo usted además delantera, son de los que recordará de aquí a unos años.

Sí, sí. Fue un gol importante y nos hizo conseguir ese punto que necesitábamos. Generalmente cuando meto un gol luego no me acuerdo de cómo ha sido. Tengo que verlo más tarde en vídeo y los repito un montón. La verdad es que se me pone la piel de gallina. Escuché el grito de la grada y sirvió de motivación.

Recordará sobre todo cómo se sintió en ese momento.

Sí, totalmente. La jugada, además, viene de una compañera que es zurda y me pone el balón por la derecha. Ya piensas que no va a ir bien... Pero fue a mi cabeza, yo tuve que girar un poco el cuello y ya está. Recuerdo mirar a portería, ver que el balón entraba y fijarme en la cara de mis compañeras, con una emoción terrible. Y, sobre todo, escuchar la grada de Tajonar.

Gol importante, fase de ascenso y todo ello en su primer año en Osasuna. ¿Cómo está siendo para usted?

Para mí ha sido un salto grande. Vengo del Elche, de Segunda RFEF, y no voy a mentir. Tuve un poco de miedo a dar este paso. Pero he notado mucho la confianza del club, del cuerpo técnico, de Mai (Garde), la directora deportiva... Han confiado mucho en mí y eso ha dado sus frutos. Con el paso de los partidos me he ido sintiendo mejor, como pieza importante, y estoy muy contenta de haber jugado en esta categoría y optar al ascenso en este primer año.

La jugadora madrileña, en el partido ante el Alavés. Iñaki Porto

¿Y se ha adaptado bien a la entidad y a Pamplona?

Sí. Es una ciudad y un club que casi no conocía. Siempre se habla de Osasuna, que está ahí, pero nunca había vivido por aquí. Me he adaptado muy bien. Es verdad que mis características como delantera me favorecen mucho. Es un club que me ha tratado genial y es una forma de recompensarle y devolverle la confianza.

Habla de que le dio un poco de miedo. Y eso que usted ha sido un poco trotamundos del fútbol. Ha jugado incluso en Estados Unidos.

Así es. Yo empecé en Alicante a jugar, estuve con chicos. Luego me moví a Valencia y di el salto a Málaga. De ahí, me fui a Estados Unidos. Es verdad que no volví muy bien psicológicamente y quise dejar el fútbol. Tuve ahí un bajón. Pero la gente que tenía cerca me impulsó a seguir, a darme cuenta de que yo valía para esto. A partir de ahí di otro pequeño impulso y he ido escalando hasta llegar aquí. Estoy contenta de los clubes por los que he pasado. Todos me han cuidado y estoy muy agradecida. Osasuna apostó por mí, viniendo de una categoría menos.

¿Fue falta de confianza, cuando le dio ese bajón, o que la experiencia en Estados Unidos no le había ido bien?

La experiencia no fue como yo me había imaginado. Es otra cultura, un país enorme, muchas zonas distintas y estaba muy lejos de casa, a 17.000 kilómetros. Yo soy muy cercana. Cuando tomé la decisión no pensé en eso. Y fue un cúmulo un poco de todo. De echar de menos a mi gente y no encajar en la cultura de ahí. Cuando volví tuve unas semanas de parón y luego me dije: “la Claudia de 5 años quería ser futbolista, quería llegar a Primera División y tengo que conseguirlo”. Así que aquí estoy.

¿Qué supondría para esa Claudia de 5 años jugar en la máxima categoría?

Primero, no me lo creería. Al final son muchos años de esfuerzo y de sacrificio. Mis padres me han llevado a todos los lados, muchos kilómetros a las espaldas... Luego, el haber pasado por oportunidades que te han dado vida y otras que, quizás, te han hecho dar pasos para atrás, pero que a mí me han acabado impulsando. He pasado un proceso que a día de hoy me permite estar aquí y tener confianza en mí y en mis compañeras. La niña Claudia de 5 años no pensaría jamás que fuese a jugar un ascenso a Primera y, si se da el caso, yo estaría alucinando y viviendo un sueño