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El retorno a lo conocido

Juan Villar y Aridane vuelven a Cádiz, donde dieron el salto al profesionalismo

09.02.2020 | 08:35
Aridane remata ante Raúl García.

Juan Villar y Aridane vuelven a Cádiz, donde dieron el salto.

PAMPLONA. El encuentro de este fin de semana será especial para varios jugadores de la plantilla de Osasuna. Juan Villar y Aridane pasaron por las filas del Cádiz y fue un paso importante para lanzar sus carreras profesionales. Este fin de semana vuelven para intentar vivir otro día que quedará marcado en su vida profesional: el ascenso a Primera División.

Juan Villar y Aridane Hernández son dos tipos recordados en Cádiz para bien. Ambos ayudaron de diferentes maneras a que el equipo gaditano saliese de una de sus épocas más oscuras en Segunda B.

El onubense Juan Villar fue el primero de los dos en llegar. Tras jugar varias temporadas en el equipo de su tierra, el Recreativo de Huelva, el por entonces extremo se marchó a un histórico que no pasaba por sus mejores momentos en 2012. El atacante estuvo tres temporadas en tierras gaditanas donde se convirtió en un auténtico héroe. En 2015 se marchó con destino Valladolid, donde Braulio Vázquez le fichó por primera vez.

Entre medio, 114 encuentros disputados en las filas amarillas con 42 goles anotados, unos números que convirtieron al delantero en uno de los jugadores más queridos de la afición gaditana.

"Es, junto a El Sadar, uno de los estadios más espectaculares en los que he jugado. Es una gozada disfrutar del ambiente del Ramón de Carranza, de su gente. Es una afición espectacular, muy semejante a la de Pamplona. Creo que vamos a un campo muy bonito en un momento en el que podemos dar un salto espectacular e incluso terminar de lograr el objetivo, que incluso sería mejor", comentó Juan Villar hace unos días en una entrevista a este periódico.

Villar había vuelto con otros equipos a Cádiz, pero este encuentro será especial por lo que se juega su actual conjunto, Osasuna, donde el delantero ha vuelto a brillar como lo hizo en tierras andaluzas.

Poco después de su marcha, una temporada exactamente, el Cádiz logró ascender a Segunda División. Lo hizo con Aridane Hernández como jugador importante en el centro de la zaga. El majorero llegó como un jugador sin apenas recorrido en el fútbol profesional pero encontró su sitio en el Cádiz.

MEDIO MILLÓN EXTRA Así, después de lograr el ascenso a Segunda, su siguiente temporada fue la de su consagración en Segunda. Tan bien lo hizo que Braulio Vázquez, recién fichado por Osasuna, decidió que era el hombre ideal para reforzar a toda costa el centro de la defensa rojillo. Por ello llegaron a un acuerdo por el cual Osasuna pagaría 1,5 millones de euros para incorporar al central y, además, otro medio millón extra si los rojillos lograban el ascenso a Primera División en los próximos tres años. Solamente han pasado dos y los rojillos pueden consumar el ascenso este mismo fin de semana, por lo que los rojillos tendrán que pagar ese medio millón más, ya sea ganando en el Carranza o esperando unas horas o días más. Dos jugadores que estarán en el once inicial seguramente, especialmente Aridane ante la ausencia de centrales, y que volverán a un lugar donde vivieron grandes momentos para vivir otro que les marcará el futuro.

Lekic, en el lado contrario

Delantero. El delantero serbio del Cádiz Dejan Lekic vive la misma situación que Villar y Aridane, pero al revés. El ariete llegó a la Liga de la mano de Osasuna. El jugador pasó dos temporadas en la entidad rojilla, a la que guarda un especial cariño siempre que se le pregunta por ello. Esta temporada, el atacante no está teniendo mucha continuidad ante la cantidad de variantes que tiene Cervera en ataque. Uno de sus rivales por un puesto en ataque es el delantero navarro Mario Barco, que llegó esta temporada.

Arrasate, ausente de la sesión, fue padre por tercera vez Paternidad Jagoba Arrasate fue el gran ausente en el entrenamiento de ayer. Pero lo fue por una gran noticia, ya que el entrenador de Osasuna y su mujer fueron padres por tercera vez. Esta vez fue de un niño de nombre Niko. Se da la casualidad que el técnico ha tenido un hijo en cada equipo que ha estado. El primero en la Real Sociedad, el segundo en el Numancia y este último en Osasuna. Es una casualidad con la que suele bromear bastante el entrenador rojillo. En su ausencia, el entrenamiento lo llevaron Alkiza y Sergi Pérez. D.N.