pamplona - El presidente de la Liga de Fútbol Profesional, Javier Tebas, fichó para el departamento de Integridad de la LFP, una de las piedras angulares para combatir la corrupción en el fútbol, al que era jefe del grupo de delitos económicos de la Policía Nacional en Navarra, Iñaki Arbea, principal investigador a las órdenes del juez instructor, Fermín Otamendi, del caso de los amaños de los que se acusa a exdirectivos de Osasuna en la temporada 2013-14. El fichaje por la LFP de Arbea sucedió con discreción a los dos meses escasos de que hubiera finalizado su investigación sobre el llamado caso Osasuna, que se cerró en marzo de 2017. Ahora, con los últimos casos perseguidos por la LFP, la proyección mediática de Arbea ha sido de envergadura y alguna parte acusada en el juicio de los amaños de Osasuna trata de cuestionar su labor.

Precisamente por su actual desempeño en la Liga de Fútbol Profesional, la representación letrada del expresidente de Osasuna, Miguel Archanco, ha presentado un escrito en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Navarra en la que formula la tacha del testigo propuesto para la vista oral por la propia Liga por concurrir en él la causa prevista en el ordenamiento jurídico de “ser dependiente de la parte que lo ha propuesto”. La abogada de Archanco expone que “para el supuesto de no estimarse la tacha de este testigo, esta parte mantiene la proposición de la prueba que se ha anunciado para justificar la existencia de esta circunstancia que pueda influir en el valor probatorio de su testimonio en el juicio oral”. Por ello, la letrada Chelo Sola solicita a la Audiencia como medio de prueba que remita oficio a la Liga de Fútbol Profesional (LFP) para que informe si dicha persona trabaja o presta servicios profesionales para la misma y, en caso afirmativo, interesa que se facilite el contrato suscrito con la misma. La formulación de la tacha del testigo no tiene una repercusión práctica en el proceso, es decir, las actuaciones realizadas por el expolicía son igualmente válidas, pero al poner de manifiesto dicha circunstancia (que actualmente trabaja para una de las partes acusadoras) se pretende devaluar dicho testimonio -aunque también es propuesto para declarar por la Fiscalía y Osasuna-. El tribunal aún no ha respondido a la petición y, en el caso último, será en el momento de valorar la prueba cuando pueda posicionarse.

Arbea fue el instructor de las diligencias policiales del caso Osasuna desde el estallido del asunto. Tomó declaración a todos los acusados, firmó los informes que obran en la causa (sobre apuestas del Espanyol-Osasuna o las periciales sobre la situación patrimonial y los contactos telefónicos que hubo entre los procesados) y trabajó codo con codo con el juez Fermín Otamendi para tratar de esclarecer lo sucedido. También intentó sin éxito a través de las autoridades portuguesas dar con el paradero del representante legal de la empresa Flefield, un paraíso fiscal al que Osasuna desvió 1,4 millones.

Tebas contrató al policía para la protección de Integridad, es decir, uno de los cargos con más empaque y trascendencia de un área de Integridad que creó en 2013 para potenciar la persecución de amaños y apuestas ilegales y en la que está alistado el exnúmero 2 de la Policía Nacional, Florentino Villabona. Tras su experiencia en el caso Osasuna, Arbea ha dirigido en la LFP las operaciones más importantes contra la corrupción en el fútbol español como Oikos, Pizarro o Cortés.