Osasuna suma en un partido contra el Eibar sin dueño ni gol

Empate en ipurua la igualdad con el Eibar se traduce en un encuentro sin goles y muy intenso, con alternativas en el mando e impreciso en el juego y falta de acierto en las ocasiones para marcar

18.10.2020 | 13:57
Enric Gallego chuta a puerta y detiene Dimitrovic.

En un partido que no admitía filigranas ni pasos de baile, porque de un empellón por una pose se salía volando de la pista, Osasuna sumó un punto ante el Eibar en un encuentro sin dueño, con alternancia en el mando y falta de acierto en las ocasiones que disfrutaron ambos equipos. Probablemente el marcador sin goles no hace justicia a lo que porfiaron por alterarlo rojillos y locales, pero la ausencia de chispa, el acierto de Herrera en el caso de Osasuna, fue decisivo para que no se moviera.. |||

EL MINUTO A MINUTO DEL PARTIDO

Osasuna sigue sumando después del parón y mantiene una correcta marcha de puntos en este inicio aún del campeonato. Mediatizado por la lesión de Calleri para la media hora de partido, el primer estandarte del fútbol directo y de pelea hasta la agonía que planteó Arrasate frente al Eibar, el equipo rojillo supo también templarse frente a un rival exigente, que sabe llevar hasta las últimas consecuencias la pugna en un partido.
Precisamente la lesión de rodilla de Calleri sea el gran perjuicio del encuentro. El atacante argentino ha demostrado en sus minutos con Osasuna que con él no cabe el desmayo y que todo balón merece un esfuerzo. En una jugada en la que andaba echando una mano a la defensa, tampoco una acción especialmen brusca, al ariete se le llevó la rodilla un impacto fortuito y cayó lastimado.
Osasuna notó esa ausencia porque había planteado un partido por las bravas. Si no quieres taza, taza y media. Nadie mejor que el Eibar para medir la capacidad para la pelea y la armadura en las pugnas directas, en el camino más corto para buscar la portería contraria. Entre Calleri y Enric Gallego, los dos referentes en el ataque, los rojillos crearon problemas al Eibar, bajaron balones altísimos, sacaron a los centrales de su parcela y se buscaron la vida cuando la pelota llegaba para la soledad del rematador. Calleri en un par de oportunidades y Gallego en otras dos se repartieron las opciones de Osasuna para marcar en el primer tiempo en una exitosa plasmación de la propuesta de Arrasate para Ipurua. Faltó el gol.

El Eibar, de todos modos, cuestionó el mando de Osasuna mediado el primer tiempo. Por el lado de Inui, el equipo de Mendilibar por fin apareció en el partido. Dos disparos del japonés tras entrar por el carril zurdo no sorprendieron a Sergio Herrera, que liquidó las tentativas con seguridad y sin correr riesgos. Osasuna se dejó escapar sus ocasiones más claras y por ahí se le marcharon muchas oopciones de victoria.
Ante la lesión de Calleri, Arrasate recompuso a su equipo con la entrada en escena de Jony. El extremo ya ofreció algunos buenos servicios antes del descanso, como en una oportunidad de Enric Gallego, a cinco minutos del paso por los vestuarios, pero destapó buena parte de sus habilidades tras la reanudación.
A Osasuna le costó sobreponerse a un Eibar más profundo y dominador, al que se le diluía sus ganas de mando por sus numerosas imprecisiones, compartidas por Osasuna.
Jony comenzó a animar a los suyos mediado el segundo tiempo, con acciones y centros desde la izquierda. A Rubén García le faltó un pelo para rematar un centro raso del extremo y en la misma tesitura se encontró Adrián, aunque el despeje de un defensa casi lleva el balón a la red. David García rozó su gol en un espléndido cabezazo en un córner.
Hasta que Moncayola fue expulsado por la segunda amarilla en el tram final del partido, Osasuna y Eibar brindaron un final abierto, como corresponde a dos equipos con un estilo ambicioso y maneras para agarrarle al oponente de la solapa. Herrera culminó su excelene actuació no temblando en un disparo de Bryan, el crío que salió a liarla y casi lo consigue, porque a la media hora ya había lanzado al poste. Lo que da más valor al punto en un estadio donde hay que saber jugar.