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Gazzaniga lo paró casi todo

El portero argentino del Girona fue el meta que más paró en la última jornada de liga de Primera división y evitó la goleada de Osasuna en El Sadar

FOTOS | Mejores imágenes del partido entre Osasuna y Girona en El Sadar

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El Club Atlético Osasuna se impuso por 1-0 al Girona en la vigesimonovena jornada del campeonato liguero, consolidando la propuesta táctica de Alessio Lisci en un partido condicionado por el alto volumen de intervenciones de Paulo Gazzaniga. El guardameta del conjunto catalán completó un registro de 10 paradas totales, de las cuales ocho fueron a lanzamientos realizados desde el interior del área, lo que subraya la frecuencia con la que el conjunto rojillo logró superar la estructura defensiva rival.

De acuerdo con los datos de rendimiento estadístico, la actuación individual de Gazzaniga evitó un total de 2,7 goles esperados a favor de Osasuna, manteniendo la incertidumbre en el marcador hasta los instantes finales a pesar del dominio territorial y ofensivo de los locales.

El portero argentino del Girona, fue el gran protagonista del duelo ante Osasuna a pesar de la derrota de su equipo. Gazzaniga realizó 10 paradas con las que evitó 2,7 goles esperados en contra, ocho de esas intervenciones fueron desde dentro del área. Además, completó 18 pases, dos de ellos de larga distancia.

La sarta de oportunidades que tuvo Osasuna fue inagotable y con diferentes protagonistas. Víctor Muñoz fue el que más lo sufrió, pero también intervino en acciones de Boyomo o en un disparo de Rosier lejano. Todo esto solo en la primera mitad. En la segunda volvió a amargar al menudo extremo catalán en varias ocasiones con paradas de bastante mérito.

El argentino fue el portero que más apariciones tuvo, con 10, muy por encima de las 7 del segundo, Remiro. Y el doble que el tercero, que fue Lunin, el portero del Real Madrid en el derbi, y detuvo cinco disparos.

Esta serie de intervenciones impidió que la superioridad de Osasuna se tradujera en una ventaja más amplia en el marcador, dejando el desenlace del encuentro supeditado a una única acción que finalmente decantó los tres puntos para el equipo de Pamplona.

Herrera, todo lo contrario

El Girona fue completamente inofensivo en la primera parte y no tiró ni una sola vez a la portería de Sergio Herrera, que pasó el partido prácticamente como un espectador. El meta navarro no necesitó emplearse en toda la tarde, un lujo que pocos porteros pueden permitirse en un duelo de este calibre. De hecho, Sergio no aparece en una lista, la de más paradas, en la que suele ser habitual.

Eso demuestra el buen trabajo del equipo de Lisci en el plano defensivo. Sergio Herrera vivió una tarde de ensueño –o de absoluta irrelevancia, según se mire– bajo los palos rojillos. El meta navarro, uno de los porteros más fiables de la categoría, no necesitó ni mancharse los guantes. El Girona fue completamente inofensivo en la primera parte y no tiró ni una sola vez a su portería, y la segunda no fue muy diferente.

Al final, el gol de Ante Budimir en el minuto 79 decidió un partido en el que los porteros vivieron realidades completamente opuestas: uno sin apenas tocar el balón, el otro sacando las castañas del fuego de su equipo hasta el pitido final.