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Las ¿10? puertas a Europa para Osasuna

Las opciones para que haya diez equipos en competiciones continentales siguen vivas, aunque es muy complicado que se den todas las variables

Las ¿10? puertas a Europa para Osasuna

El sueño europeo de Osasuna ha dejado de ser una quimera matemática para convertirse en una posibilidad real gracias al nuevo y elástico reglamento de la UEFA, que este año podría otorgar a LaLiga una representación histórica de hasta diez equipos. Para que el vestuario rojillo vea premiada su temporada con un billete continental, el fútbol español debe consolidar primero la quinta plaza de Champions por rendimiento y esperar que el Betis o el Celta se coronen campeones de la Europa League o la Conference terminando fuera de los puestos privilegiados. En esta carambola de éxitos ajenos y regularidad propia, el conjunto navarro se aferra a la idea de que, por primera vez, el techo de cristal de las siete plazas ha saltado por los aires.

Aunque diez equipos parece una cifra de ciencia ficción, el fútbol español ya sabe lo que es romper techos de cristal. En la temporada 2015/16, España fue el primer país en meter a cinco equipos en la fase de grupos de la Champions tras el título del Sevilla en Basilea.

Más recientemente, Italia e Inglaterra han aprovechado los “bonus” de rendimiento para estirar sus cupos hasta los ocho representantes. La diferencia radica en que, con el nuevo sistema de liga única de 36 equipos por competición, la UEFA ha eliminado los antiguos bloqueos que impedían que una federación sumara demasiados clubes, premiando la competitividad total de la liga.

Para un equipo en la situación actual de Osasuna, cada ronda que superen Betis, Celta o Rayo en Europa es un paso más hacia la validación de ese discurso ambicioso que ha calado en el vestuario. El noveno puesto ya no es el final del camino, sino la casilla de espera ante una carambola histórica que la UEFA, por primera vez, permite sobre el papel.

La Premier quiere once

La Premier League podría contar con siete equipos ingleses en la próxima edición de la Liga de Campeones y hasta once equipos en competiciones europeas si se combinan una serie de resultados tanto en la liga doméstica como en los torneos continentales. Para que se dé esta situación, el Liverpool debería proclamarse campeón de la Champions y, al mismo tiempo, acabar entre los cinco primeros en la liga actualmente es quinto, lo que liberaría una plaza adicional que recaería en el sexto clasificado.

Si ese puesto lo ocupa el Aston Villa, que actualmente es cuarto en la clasificación, y además gana la Liga Europa, obtendría también billete directo, lo que permitiría que incluso el séptimo clasificado accediera a la máxima competición continental.

Este escenario depende también de que Inglaterra mantenga cinco plazas vía coeficiente UEFA, algo que tiene bien encaminado al liderar actualmente el ranking, pese a contar con solo dos equipos en cuartos de final de la Champions.

Si la Premier logra esos siete puestos, todavía tendría dos plazas para la Liga Europa y una para la Liga de Conferencia, aunque las de la segunda competición podrían aumentar a tres si el Crystal Palace, decimocuarto en la Premier League, gana la Liga Conferencia sin acabar en puestos europeos en la liga, lo que le daría acceso adicional a la Liga Europa.

La Copa y el coeficiente europeo abre la octava plaza

Si el campeón se clasifica en Liga y se mantiene el rendimiento en Europa, es factible

La llave maestra de esta expansión se encuentra en las Plazas por Rendimiento Europeo (EPS). Cada temporada, la UEFA premia a las dos federaciones cuyos clubes hayan tenido el mejor desempeño colectivo en el año anterior. Actualmente, España se sitúa en la segunda posición de este ranking, solo por detrás de Inglaterra y con una ventaja sólida sobre Alemania e Italia.

Si España mantiene este estatus al finalizar las finales europeas de mayo, el quinto clasificado de LaLiga obtendrá un billete directo a la Champions League. Esta plaza adicional no resta cupos al resto; al contrario, genera un efecto de arrastre que desplaza las plazas de Europa League y Conference League a los puestos sexto, séptimo y octavo de la tabla liguera. Es el primer peldaño para soñar con una representación masiva. Para que llegue la posibilidad al décimo puesto, primero tiene que ocurrir este requisito. Es indispensable.

El sistema de cálculo es equitativo: se suman todos los puntos obtenidos por los clubes de un país (victorias, empates y bonus por pasar de ronda) y se divide por el número de equipos que esa federación inscribió al inicio del curso. Actualmente, España e Inglaterra mantienen un pulso directo por esas dos primeras posiciones del coeficiente anual, lo que otorgaría automáticamente esa quinta plaza de Champions al quinto clasificado de LaLiga.

En términos prácticos, si España asegura esa plaza extra por rendimiento, el sexto y el séptimo clasificado entrarían en la Europa League (contando con que el campeón de Copa esté entre los primeros), y la plaza de Conference League pasaría a ser propiedad del octavo clasificado. Es este desplazamiento el que genera que equipos que tradicionalmente peleaban por la zona media alta vean ahora el objetivo europeo mucho más cerca de su realidad clasificatoria.

La Copa sigue siendo el camino más corto, pero su importancia varía según quién levante el trofeo en La Cartuja. Si el campeón de Copa ya tiene asegurada su presencia en Champions o Europa League vía Liga, su plaza “baja” automáticamente al siguiente clasificado en el campeonato doméstico. El Atlético lo tiene claro, pero la Real Sociedad es menos evidente, por lo que habría que esperar en caso de que ganasen la final los donostiarras.

Este trasvase es fundamental para que el séptimo y el octavo clasificado tengan opciones reales. En las últimas temporadas, el dominio de los equipos de la zona alta en el torneo del KO ha convertido la séptima plaza de LaLiga en un pasaporte habitual para la Conference League, una tendencia que este año parece encaminada a repetirse.

La novena, en manos del Celta o el Betis

Si cualquiera es campeón y queda entre los seis primeros, se generará un cupo extra

l reglamento actual es especialmente generoso con los méritos deportivos en el continente. Si un equipo español se proclama campeón de la Europa League o de la Conference League, su plaza para la máxima competición (en el caso de la Europa League) o para la segunda (en el de la Conference) es nominal y adicional.

La clave de este escenario reside en que la plaza que otorga la UEFA por ganar la Europa League es, por definición, una plaza de Champions League nominal. Esto significa que pertenece al club campeón por su mérito en el torneo, independientemente de su posición en la liga doméstica. El reglamento actual de la UEFA estipula que esta invitación no consume los cupos ordinarios de la federación nacional si el equipo termina fuera de los puestos europeos habituales.

Por tanto, si el Betis o el Celta ganan el título y finalizan la temporada, por ejemplo, en la décima o undécima posición, España sumaría ese billete de Europa de manera adicional a los siete u ocho que ya tuviera asignados por su coeficiente. Es aquí donde la estructura de LaLiga comienza a estirarse para dejar hueco a los equipos que vienen por detrás.

Para que la novena plaza sea europea, primero debe consolidarse la octava. Esto ocurre cuando España asegura la segunda plaza por el coeficiente (la quinta plaza de Champions) y el campeón de la Copa del Rey ya está clasificado para Europa por su posición en la tabla. En ese momento, el octavo clasificado de LaLiga obtiene el derecho de jugar la Conference League.

Si a este tablero le añadimos un campeón de Europa League (como Betis o Celta) que termina la liga por debajo de ese octavo puesto, España contaría con nueve representantes. En este caso, el noveno clasificado no heredaría la plaza del campeón, pero se vería beneficiado por el hecho de que ninguno de los equipos que tiene por encima en la tabla “absorbe” las plazas ordinarias.

La utópica décima plaza pasa por el Rayo

Debería ocurrir lo anterior y que los de Vallecas ganen la Conference 

Todo alcanza su punto álgido si consideramos la posibilidad de que no solo uno, sino dos equipos españoles (uno en Europa League y otro en Conference League) ganen sus respectivos torneos y ambos queden fuera de los puestos europeos en liga y ocurriese todo lo anteriormente mencionado. En esta situación, altamente improbable, España alcanzaría el límite de diez equipos.

Así se vivió la clasificación de Osasuna para la Conference LeagueDIARIO DE NOTICIAS

El escenario de los diez equipos se daría si, además de conseguir la plaza extra por rendimiento (8 equipos), dos clubes diferentes ganaran la Europa League y la Conference League terminando ambos fuera de los puestos europeos en la liga doméstica. En ese supuesto, esas dos plazas se sumarían al cupo nacional, elevando la cifra a la decena. Es una carambola compleja, pero el reglamento la contempla y protege por primera vez sin límites de cupo por país.

Bajo este prisma, el noveno puesto de la clasificación general pasaría a ser la última frontera del cupo ordinario de LaLiga (para que sea el décimo, sería una carambola histórica y rocambolesca). 

Sería la primera vez en la historia que una federación nacional enviaría a la mitad de sus integrantes a competir en el continente, validando la tesis de que, con el nuevo reglamento, la regularidad en el campeonato doméstico tiene premio incluso para quienes no logran asaltar los puestos de vanguardia tradicionales.