San Fermín rojillo en Vitoria
Los aficionados de Osasuna toman la calle Cuchillería y la convierten en una Estafeta improvisada
"Cómo les gusta la fiesta a los navarros". El comentario de un camarero de la calle Cuchillería resumía a la perfección el pulso de Vitoria-Gasteiz ese domingo. A escasas horas del derbi entre el Deportivo Alavés y el Club Atlético Osasuna, el casco viejo de la capital alavesa no parecía el preludio de un partido de fútbol, sino una sucursal de la calle Estafeta en pleno julio.
El blanco y azul de los locales se diluía entre el rojo de los cientos de navarros que habían aprovechado el buen tiempo, la hermandad y el corto desplazamiento para vivir una jornada festiva. En la Cuchillería la marea rojilla ocupaba el ancho de la calle. Era sanferminero hasta el estado pringoso del suelo. Era un hermanamiento de cánticos, bufandas compartidas y una pasión por el norte que trascendía los puntos en juego en Mendizorroza.
Un toque de ironía entre vecinos
En medio de ese ecosistema, se produjo la anécdota de la jornada. Un aficionado del Athletic Club, ataviado con la camiseta rojiblanca, decidió cruzar la marea de gente ajeno a que el protagonismo era de otros. Al detectar el escudo del león, la multitud, en un alarde de humor e ironía colectiva, rompió a cantar al unísono: "No son Lezama, son de Tajonar". El cántico, entonado entre risas y con un tono de broma cómplice, provocó las risas hasta del protagonista.
Las calles de Vitoria volvieron a ser un canto a la hermandad. Y un adelanto de lo que llega en poquitos meses en San Fermín.
