Iker Muñoz ha comparecido este miércoles para valorar su renovación como jugador de Osasuna hasta 2030. El centrocampista valoró con Braulio su firma. "Todo lleva sus tiempos, pero si no me sintiese valorado, no renuevo".

El centrocampista comentó su crecimiento mental durante estos años, con su lesión incluida. "Hace cuatro años era más inmaduro. El hecho de no jugar me ha hecho valorar pequeñas cosas. Llevo tiempo trabajando con un psicólogo, pero me he apoyado en mi familia, en mi pareja y en mis amigos y me han ayudado. Valoro más pequeñas cosas que antes pensaba que eran más normales". En este sentido, Muñoz ha asegurado su aprendizaje a la hora de valorar más todo lo que le está pasando y no normalizar cosas como "jugar en Primera División y estar en la élite y cuando en realidad no lo es".

"Significa mucho, desde pequeño era una ilusión que tenía y espero que sean muchos años más. Todo tiene sus tiempos y desde el primer momento tanto Braulio como mis agentes hemos idos en la misma dirección", declaró el jugador.

En cuanto a la temporada, ha insistido en que el primer objetivo es mantenerse en primera, que hay que ir partido a partido, pero que el equipo tiene la ambición de llegar a Europa

El canterano se emocionó al hablar de su abuelo. "De quien más me acuerdo es de mi abuelo. Ha sido una persona muy importante en mi vida y en el fútbol".

Sobre la duración de las negociaciones, Muñoz afirmó que "todo lleva su proceso pero siempre hemos ido en la misma línea. Había que tener tranquilidad". También comentó que no ha tenido llamadas del Athletic. "Ni cuando estaba en Oberena ni ahora". "Estoy donde quiero estar, vestir la camiseta de Osasuna es un privilegio y necesitaba jugar en El Sadar para poder sentir el cariño de la gente". El centrocampista también ha destacado el privilegio que es contar con una cantera como la de Osasuna y ha animado a los jóvenes a "que lo den todo y disfruten más que en pensar en llegar al primer equipo, que si lo hacen bien llegarán".