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El enigmático mensaje de Roberto Torres… ¿con atisbo de retirada?: “Todo tiene un principio y un final…”

El exjugador de Osasuna ha compartido unas fotos de niño y durante su etapa en el club rojillo en su perfil de Instagram

El enigmático mensaje de Roberto Torres… ¿con atisbo de retirada?: “Todo tiene un principio y un final…”Javier Bergasa

“Todo tiene un principio y un final… Tic tac”. Con esta frase y tres fotos, una de niño y dos durante su paso por Osasuna, Roberto Torreslanzó un enigmático mensaje a través de su cuenta de Instagram que invita a pensar en que el centrocampista de Arre va a colgar las botas. Y más aún por la selección de fotos: el niño con la camiseta rojilla, el duelo con Cristiano Ronaldo y la imagen de sus años en Osasuna. Todo parece construido como un relato circular: origen, cima y cierre.

Pero si uno separa la emoción del mensaje y acude a las fuentes oficiales y a la trayectoria reciente del jugador, el cuadro es más matizado: no hay, por ahora, anuncio oficial de retirada, aunque lo cierto es que el mensaje sale a la luz cuando a la Segunda RFEF, categoría en la que compite defendiendo los colores del Orihuela que dirige su amigo Miguel de las Cuevas, le resta una jornada para que finalice el campeonato regular y se despeje la incógnita.

De ser así, Roberto Torres pondría punto y final a una carrera de 18 años como futbolista profesional, en la que sus mejores años fueron, sin duda, en Osasuna, donde hizo historia. Canterano, capitán, líder silencioso y autor de algunos de los momentos más reconocibles del club en su historia más reciente, fue mucho más que un mediapunta: fue un símbolo.

Imagen publicada por Roberto Torres en su cuenta de Instagram.

Su despedida oficial de la entidad rojilla en 2022 ya tuvo tono de epílogo. El propio club la presentó como el cierre de una relación de 18 años. Creció en Tajonar, debutó con el primer equipo, sufrió descensos, lideró ascensos y acabó portando el brazalete. No construyó su figura desde la épica ruidosa, sino desde la fidelidad y durante años representó una idea muy osasunista del fútbol: competir, resistir, volver.

Su marcha de Osasuna dejaba huérfano el ‘10’ que heredó de Puñal y cuyo testigo cogió Aimar Oroz. Aquello ya tuvo tono de despedida histórica. Fue un cierre emocional más que contractual; le privaba de ser un ‘One Club Man’, pero le abrió las puertas de conocer otras culturas. Marchó a Irán, tuvo un periplo en Andorra y estos últimos cursos ha estado entre Primera y Segunda RFEF.