pamplona. Los establecimientos afectados son en torno al 70% de los existentes en Pamplona (hay unos 900 locales), aunque las nuevas exigencias resultan especialmente severas a nivel estético con los locales hosteleros del Casco Viejo y el Ensanche.

Esta nueva normativa nace en gran medida motivada por los efectos en la hostelería de la ley antitabaco y tiene un recorrido previo a su próxima aprobación definitiva de un año y medio. Si hasta 2010 el número de locales con permiso de terraza se encontraba estabilizado, en los meses previos a la entrada en vigor de la nueva normativa -en enero de 2011- y sobre todo desde el inicio del pasado año, las peticiones de licencia para instalar terrazas o elementos similares en el exterior de los bares se dispararon. En octubre de 2010 había en la capital navarra 431 establecimientos con licencia de terraza, el 48%. Un año después, en octubre de 2011, los establecimientos que tenían permiso para colocar en su exterior mesas, mesas altas o barricas eran ya el 59% (530). A día de hoy, los establecimientos con este tipo de licencia son ya en torno al 70%. Por tanto, en dos años hay más de un 20% más de establecimientos con permiso de terraza.

también en suelo privado En la mañana de ayer, la Ordenanza de Terrazas pasó por la Comisión de Presidencia, donde se dio cuenta de las últimas modificaciones una vez superado el periodo de alegaciones. La más importante novedad viene a responder a una petición de aclaración que se hacía desde un establecimiento situado en la cuesta de Labrit con terraza situada en suelo privado y que, según entiende el Ayuntamiento, finalmente tendrá que cumplir igualmente la normativa en todos sus aspectos.

La Ordenanza afecta a todos los establecimientos que utilicen "el suelo público, de dominio público o privado" como "zona de ampliación" de la actividad hostelera y, por eso, atañe tanto a locales con un par de toneles o mesas altas en su exterior como a establecimientos con grandes velatorios. La nueva Ordenanza de Terrazas especifica las características de las instalaciones, las condiciones de ocupación de la vía pública y de funcionamiento, así como el régimen jurídico y sancionador.

Uno de los aspectos más debatidos de la nueva normativa tiene que ver con el horario de apertura. Aunque en principio el equipo de gobierno de UPN pretendía estrechar los horarios, finalmente los grupos de la oposición (con mayoría para modificar la Ordenanza) han logrado establecer unos límites horarios más amplios que los de la propuesta inicial, si bien dependen de la época del año.

En el llamado horario de verano, entre el 1 de mayo y el 30 de septiembre, los establecimientos podrán abrir de 9.00 de la mañana a 1.00 horas de la madrugada del día siguiente, pudiéndose prolongar una hora más las noches de los viernes, sábados y vísperas de festivos. El resto del año, entre el 1 de octubre y el 30 de abril, el horario será de 9.00 a 24.00 horas, pudiéndose prolongar una hora más las noches de los viernes, sábados y vísperas de festivos.

Asimismo, la Ordenanza prohibe la publicidad en toldos, sillas, mesas y demás elementos de los establecimientos situados en el Casco Antiguo y el Ensanche. La nueva normativa tampoco permitirá los toldos laterales, ni la instalación de equipos de música o televisores. En caso de que las aceras sean demasiado estrechas, se podría permitir la utilización de suplementos de calzada y, en el capítulo sancionador, se fijan multas de entre 60 y 6.000 euros.