Las excavadoras de la empresa contratada por la UTE Estación de Autobuses de Pamplona/ Vectalia SA, constructora y gestora de la estación, están trabajando a todo gas, una vez ha mejorado el tiempo, para llevar a cabo las obras de reparación de la cubierta de la Estación de Yanguas y Miranda, un problema que lleva más de una década afectando a esta infraestructura y que ahora podría solucionarse. Como se sabe, es la empresa la responsable de asumir esta intervención, como así se dirimió en los tribunales, una actuación no exenta de complejidad y cuyo presupuesto ronda los 4,1 millones de euros.
Para supervisar la marcha de los trabajos, el Grupo Técnico de Movilidad (GTM) del Ayuntamiento de Pamplona es el encargado de coordinar todas las actuaciones que se vayan a poner en marcha. Incluye personal de Proyectos y Movilidad, Seguridad Ciudadana y Gerencia, además de Policía Municipal y personal técnico de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona.
"Lo principal es que la obra se haga bien y que la ciudadanía no tenga que soportar más años de goteras”
Las máquinas se centran en estos momentos en la cubierta superior: “En este primer momento se están ejecutando las labores de movimiento de tierras. Hay que levantar todo el jardín para poder intervenir en la cara superior del forjado de la cubierta de la estación y realizar y ejecutar una buena impermeabilización”, explica el concejal delegado de Proyectos, Borja Izagirre, quien añade que, a pesar de que la actuación tardó en arrancar, “ahora se está trabajando con rapidez, y espero que se siga con el mismo ritmo. La empresa constructora y la dirección de obra están respondiendo bien”. Respecto a la complejidad de la actuación, dado que la pradera verde sobre la estación abarca una superficie de 14.600 m2, Izagirre precisó que “el único contratiempo puede ser la lluvia. Espero que de aquí a junio los trabajadores y la empresa puedan seguir trabajando sin ningún problema o imprevisto”.
Canalizar el exceso de agua
El proyecto de actuación recoge tres tipos de intervenciones. Por un lado, se trata de canalizar el exceso de agua en la pradera, rediseñando la evacuación de aguas por escorrentía mediante dos tubos de drenaje que cruzan de uno a otro lado la parcela diagonalmente. Por otro lado, evitar las filtraciones desde la superficie modificando el sistema de juntas actual (rollos sin sellar/flotantes) y sustituyéndolo por un sistema adherido de láminas de betún modificado SBS y, finalmente, impermeabilizar el muro existente entre contraescarpa y glacis con nuevas láminas.
El plazo previsto de finalización está fijado en el 15 de junio. Preguntado al respecto, el concejal Izagirre explicó que “se mantiene esa previsión, pero es verdad es muy difícil acertar y concretar la duración de cualquier obra. Nosotros esperamos que se termine para el 15 de junio, pero si vemos que a pesar del buen ritmo de trabajo de la Constructora no se llega a esa fecha actuaremos con corresponsabilidad. Lo principal es que la obra se haga bien y que la ciudadanía no tenga que soportar más años de goteras”. De hecho, para el Ayuntamiento se trata de una intervención importantísima: “En primer lugar, hay que decir que por fin la ciudadanía y los visitantes van a poder gozar de una infraestructura esencial y arreglada en el centro de Iruñea, y sin goteras los días de lluvia. Y hay que dar valor a que por fin una de las entradas más importantes a nuestra ciudad va a lucir una nueva cara, sin cubos de plástico y cómoda”.
Y concluyó: “Supone poner fin a muchos años de abandono por parte de los gobiernos de UPN, una actuación que es un claro ejemplo de que este equipo de gobierno está resolviendo los desaguisados heredados. El arreglo de la cubierta de la Estación de Autobuses hay que entenderlo como otro gran proyecto de Ciudad como los que estamos llevando a cabo, y era de vital importancia ejecutar esta obra esta legislatura”.