Cada año, con la llegada de la primavera, el Servicio de Jardines del Ayuntamiento realiza una inspección exhaustiva de las zonas verdes de la ciudad para detectar y controlar las plagas más frecuentes en la vegetación de Pamplona. Desde 2008 el Consistorio no emplea herbicidas y evita el uso de fitosanitarios de síntesis para el control de las plagas en la ciudad. Así, se trata de llevar a cabo una Gestión Integrada de Plagas (GIP) cuyo objetivo es no provocar daños al medio ambiente ni a la ciudadanía en el proceso de gestión de las plagas de arbolado y arbustos urbanos.

Estos días el personal del Servicio de Zonas Verdes está llevando a cabo la retirada de bolsones de la Procesionaria del Pino (Thaumetopoea pityocampa) con el fin de reducir su incidencia. También revisa visualmente las borduras de boj para controlar la evolución de la oruga de Cidalyma perspectalis, más conocida como polilla del boj, que, en torno mayo o junio, se convierte en una polilla blanca que se presenta en grandes nubes y se están desarrollando controles de muestreo de la plaga “minadora de hojas” que ataca el Castaño de Indias, la Cameraria ohridella. Próximamente se iniciarán medidas de control biológico del pulgón (Aphididae) por medio de sueltas de enemigos naturales de esa especie de forma que se pueda reducir su incidencia.

El Servicio de Jardines instala trampas con feromonas para la detección o monitoreo de la presencia de estas plagas, realiza control biológico, aplica medidas físicas y en última instancia, opta por la aplicación de fitosanitarios de bajo riesgo para las personas y el medio ambiente con objeto de controlar los mayores niveles de infestación.

La melaza del pulgón

El pulgón es un insecto cuyo ciclo vital acaba afectando de forma directa a la ciudadanía, ya que segrega una melaza, una sustancia azucarada pegajosa, que se deposita en aceras, bancos o terrazas. Hace ya una década que el Servicio de Zonas Verdes, en aquellas zonas en las que se detecta mayor afección en primavera, suelta mariquitas (Coccinellidae) y sírfidos (Syrphidae) criados en cautividad, animales enemigos naturales del pulgón. Los sembrados artificialmente se suman a los autóctonos para alimentarse de pulgones adultos, incluso de sus huevos, reduciendo la incidencia de esta plaga mediante una clara medida de control biológico.

Inspección manual del boj

La polilla del boj es de procedencia asiática. Se detectó en Alemania en 2006 y en dos décadas se ha extendido por la UE al parecer a través del cultivo en vivero. A Pamplona llegó en 2013. Sin predador local y con la capacidad de volar hasta 30 kilómetros, se extendió rápidamente por la Comarca. Sólo en los parques históricos de Pamplona hay alrededor de 4.600 metros lineales de boj, entre Taconera, Medialuna y Vuelta del Castillo. Su uso como como seto y como elemento de decoración vegetal (arbustos aislados con tratamiento escultórico o Topiaria) hace que sea también muy frecuente en jardines particulares.

En su ciclo de crecimiento, la oruga que luego da lugar a la polilla, defolia los arbustos llegando a afectar incluso a sus partes leñosas, lo que pone en riesgo su supervivencia. El personal del Servicio de Zonas Verdes inspecciona de forma manual las plantas para detectar la aparición de la oruga y en los espacios donde se prevé mayor infestación, coloca ‘trampas de feromonas’. Con ellas se monitorear la evolución y, cuando sobrepasa determinado umbral (como en el episodio de 2019), se realiza tratamiento. En los tres últimos años su aparición ha sido limitada.

“Minador” del Castaño

Los Castaños de Indias (Aesculus hippocastanum) tienen un enemigo entre las hembras de la Cameraria ohridella, una especie llamada también “minador del castaño”, que hace tres décadas se extendió desde Centroeuropa. Los insectos ponen huevos minúsculos en las hojas en primavera, y de ellos salen larvas que van abriéndose camino por las hojas haciendo túneles, como pequeñas galerías. Esos túneles reducen la actividad fisiológica de las hojas, debilitando los ejemplares y adelantando su otoñada al verano.

En un solo año se suceden hasta cuatro generaciones de Cameraria y las larvas de la última generación hibernan en las hojas secas caídas a final de temporada. Por ello, la técnica de control más efectiva que se lleva a cabo desde el Servicio de Zonas Verdes en coordinación con el Servicio de Limpieza Viaria, consiste en recoger en otoño la hoja caída a pie de los Castaños de Indias para su posterior compostaje o incineración.

Una alianza contra la procesionaria

La procesionaria es una plaga forestal y urbana cuyo momento álgido se produce entre noviembre y marzo. Los bolsones blancos que se ven en los extremos de las ramas son los nidos del insecto y, cuando eclosionan, de ellos salen orugas que descienden por el tronco hasta enterrarse en el suelo para pasar por la fase de “pupa” de la que saldrá la mariposa, que volverá a dar inicio al ciclo. Los bolsones y las orugas se retiran para evitar la extensión de la plaga y para evitar accidentes con mascotas y ciudadanía, dado su carácter urticante.

La procesionaria defolia de forma paulatina al árbol, empezando por la zona cercana al bolsón desplazándose luego a los brotes tiernos de forma que pude llegar a acabar con las hojas (acículas) hasta producir el secado del ejemplar. En el término municipal de Pamplona hay gran cantidad de pinares como los de Medillorri, Mendebaldea y Beloso, al igual que abundan los cedros en los parques y jardines de la ciudad. Los dos primeros, como ejemplo, suman 76.000 m2 de los que un 31% son de propiedad municipal.

Desde 2009 el Servicio de Jardines revisa y corta las puntas de las ramas accesibles q ue presentan bolsones. Además, en los ejemplares a los que por su altura (15 m o más) es difícil acceder, desde 2016 se hacen campañas de colocación de “anillos de procesionaria”, un dispositivo plástico que recoge a la oruga en su bajada por el tronco –al que rodea- y que lleva incorporada una bolsa con sustrato en la que el insecto se entierra pensando que ha llegado a la superficie. Además, en alianza natural con los pájaros, el Consistorio coloca cajas-nido en las zonas arboladas afectadas para atraer a pájaros como los Carboneros (Parus major) y Herrerillos (Cyanistes caeruleus), que son sus depredadores naturales.